Huir del campo

|MONCHO ARES |

AGRICULTURA

DIRÁN LOS agricultores «más vale pájaro en mano que ciento volando», de ahí que se apunten a cobrar el abandono de su profesión antes que permanecer a la espera de que ésto cambie, porque, realmente no tiene el más mínimo viso de mudar. Como todo siga igual, el campo, el rural gallego, se convertirá en un desierto. Sí, claro, los que abandonan son ya personas en la plenitud de su vida laboral, pero ello significa que sus hijos no heredarán la profesión, lo que les obligará a buscar otros horizontes laborales. Garantizada ya la marcha de los jóvenes a las ciudades desde que la agricultura y la ganadería están en crisis, ahora se fomenta la huida a toda pastilla. Y por si a algún incauto se le ocurre pelear contra los elementos, que se prepare porque puede ocurrirle como a aquellos que se escondieron de la guerra bajo tierra y aparecieron cuarenta años después creyendo que aún no había acabado.