El campo no solo se hereda: la compraventa de tierra crece a mayor ritmo que las sucesiones
AGRICULTURA
El suelo rústico toma peso como valor refugio en España, aunque Galicia mantiene su particularidad al ser la comunidad donde más crecen las herencias
21 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La tierra parece haber acelerado su entrada en el mercado como un activo de inversión. Al menos es una de las primeras lecturas que pueden hacerse de los datos, aún no definitivos, de la Estadística de Transmisiones de Derechos de la Propiedad (ETDP) correspondienntes al 2025 y publicada este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Ahí se ve como aunque las transmisiones de fincas rústicas por herencia (un total de 179.404) suman más que las que se realizaron con operaciones de compra-venta (167.453 parcelas), el ritmo de crecimiento de las primeras se ha ralentizado mucho con respecto a las segundas. De hecho, según recuerdan también desde Cocampo [una start-up que facilita el acceso a la tierra y la digitalización de los mercados], mientras el número de cambios de propiedad por herencia creció un 1,4% con respecto al 2024; las que lo hicieron por compra-venta aumentaron un 7,1%.
En cambio, en Galicia todavía no se observa esta tendencia. De hecho, es la comunidad en la que más han crecido los cambios de propiedad por herencia de todo el Estado, un 22,4 %, frente a un incremento del 11,8 % en el caso de las compras.
Con estas cifras en la mano Regino Coca, fundador de Cocampo, explica en un comunicado remitido por la entidad que en líneas generales, «el cierre del 2025 confirma un mercado más activo en el que la compraventa crece por encima de las herencias, lo que indica que una parte creciente de la oferta que entra por relevo generacional se está movilizando y encuentra comprador». Y añade: «La demanda también se está diversificando: aumenta el interés por fincas orientadas al disfrute y a un uso familiar, bien ubicadas y con vivienda o potencial de mejora, y se mantiene una demanda sólida por explotaciones agrarias y ganaderas con rentabilidad contrastada».
En Galicia, basta con bajar a pie de campo para comprobar que la demanda de terrenos rústicos es muy variable en función de la zona. Mientras en las comarcas ganaderas la búsqueda de terrenos con características adecuadas para su explotación agroganadera o forestal adquieren cada vez más valor, en otras donde reina el abandono este baja. En cuanto al tirón que pudo suponer la pandemia a la hora de trasladarse al campo y buscar un terreno en el que emprender una actividad, también depende de la zona y de los servicios disponibles.
