España y Francia, las dos caras del debate sobre Mercosur

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El ministro de Agricultura de España, Luis Planas, con su homóloga de Francia, Annie Genevard , el mes pasado en Bruselas
El ministro de Agricultura de España, Luis Planas, con su homóloga de Francia, Annie Genevard , el mes pasado en Bruselas OLIVIER HOSLET | EFE

Favorables al establecimiento de cláusulas espejo para productos de terceros países, cada uno de estos Estados hace una lectura opuesta de las consecuencias de un acuerdo sobre cuya aplicación provisional Bruselas aún no se ha pronunciado

03 feb 2026 . Actualizado a las 20:35 h.

El acuerdo entre la UE y los países que forman el Mercosur —Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay— se resiste a abandonar la lista de asuntos que centran el debate político en Europa del mismo modo que agricultores y ganaderos de la UE no bajan la guardia ante los pasos que pueda dar la Comisión Europea mientras el Tribunal de Justicia Europeo decide sobre la legalidad del convenio. Y mientras el comisario de Agricultura, Christophe Hansen, explicó a un comité de las dos Cámaras que componen el Parlamento irlandés que el mandato dado al Consejo era muy claro y que la Comisión tiene la opción de aprobar una aplicación provisional, «de momento, la decisión no se ha tomado».

Irlanda, junto con Polonia, Austria, Hungría y Francia, fue uno de los países que votó en contra de suscribir el tratado con Mercosur porque, entre otras muchas cosas, los productos de ambos lados del Atlántico han de cumplir las mismas reglas. De eso habló precisamente ayer el presidente francés, Emmanuel Macron, en Vesoul, al noreste de Francia. Allí dijo que el argumento para oponerse al tratado es que «cuando hay una regla, hay que imponerla a los que vienen, a los bienes que se importan». Por eso, como añadió, «luchamos por las famosas ‘cláusulas espejo’. Y por eso luchamos por reforzar los controles». Pero además quiso ser muy claro: «La protección no es proteccionismo» porque el objetivo es la «soberanía agrícola» europea, lo que significa «saber corregir» las «dependencias».

La posición del Gobierno francés contrasta con la del ejecutivo español. Pese a que España y Francia fueron claras defensoras del establecimiento de cláusulas espejo para los productos que llegan desde terceros países, desde el Ministerio de Agricultura español no se cansan de repetir que el acuerdo con Mercosur, al igual que el suscrito con India, hay que verlo como una oportunidad. de eso habló el ministro Luis Planas este martes durante su comparecencia en el Senado: «Somos una potencia agroalimentaria y nada tenemos que temer a este respecto, sobre todo teniendo en cuenta que el acuerdo de Mercosur nos permite exportar libre de aranceles hasta un 93% de los productos agroalimentarios», dijo el ministro Planas. Además recordó que dispone de cláusulas de salvaguarda y de protección de las denominación de origen y de las IGP, por lo que señala que el balance del acuerdo «no puede ser más que positivo. Esta es una oportunidad y no un riesgo», ha subrayado.