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La nueva IXP Terras do Navia, un resorte para que jóvenes emprendan en la alta montaña

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS LUGO / LA VOZ

AGRICULTURA

Viñedos en Negueira de Muñiz, donde la viticultura está mecanizada
Viñedos en Negueira de Muñiz, donde la viticultura está mecanizada FOTO MANUEL

A Fonsagrada, Navia de Suarna y Negueira de Muñiz logran sello de calidad para un caldo que, según uno de sus bodegueros, tiene más demanda que oferta

12 jun 2021 . Actualizado a las 19:37 h.

El vino de la cuenca lucense del alto Navia, situada en el extremo oriental de la provincia, tiene ya un sello de calidad. El cultivo de la vid tiene en esa zona un arraigo de siglos; perdió superficie hace décadas, al construirse el embalse de Salime, que se inauguró en 1955 y que anegó tierras en la orilla asturiana y en la gallega, y se está recuperando en los últimos años.

Seis parroquias de A Fonsagrada (Cereixido, Lamas de Moreira, Monteseiro, San Martiño de Suarna, Vilaboi de Suarna y Vilar da Cuíña), cinco de Navia de Suarna (A Pobra de Navia, Barcia, Castañedo, Muñís, Mosteiro y A Ribeira) y todo el municipio de Negueira de Muñiz forman el territorio de la Indicación Xeográfica Protexida Terras do Navia, que tiene ya la definitiva luz verde de la Consellería do Medio Rural: en el Diario Oficial de Galicia (DOG) se publicó ayer la resolución por la que se autoriza la inscripción en el registro de denominaciones de origen y de indicaciones geográficas de la Unión Europea, con lo que se culmina un proceso de años.

Para los viticultores no hay duda de las repercusiones que tiene la consecución de la IXP: «É colocarse no mapa do viño», afirmó Javier Sanromán, promotor de una de las dos bodegas que funcionan en Negueira de Muñiz. 

Expectativas

Posibilidades de expansión del cultivo.

La existencia de una IXP permite a los viticultores inscritos entrar en la bolsa de derechos de viñedo de que dispone una comunidad autónoma, que la recibe del Gobierno procedente de la Unión Europea. El acceso a la bolsa es gratuito, aunque el reparto se realiza por el sistema de concurrencia competitiva. Hasta ahora, por la falta de un sello oficial de calidad, los viticultores interesados en comprar derechos pueden adquirírselos a otros de cualquier zona de España que estén interesados en venderlos. El precio no está regulado y depende de las vicisitudes del mercado.

 Posibilidades

Una producción con salida.

Javier Sanromán y Manuel Cancio, responsable de la otra bodega del municipio de Negueira de Muñiz, coinciden en que el vino ya tiene actualmente buena aceptación en el mercado y en que incluso la demanda es superior a la oferta. Los caldos de la zona se venden tanto en Galicia como en otras comunidades autónomas. «O viño ten saída», subraya Cancio, que ya piensa en ampliar su producción anual, situada ahora en unas 8.000 botellas. La producción de Sanromán es algo menor, unas 6.000 botellas.

 Variedad

Vinos tintos y blancos con varias clases de uva.

Según lo publicado en el Diario Oficial de Galicia, los tintos se elaborarán con uva de las variedades albarín tinto, mencía, merenzao, brancellao, caíño tinto y loureiro tinto; los blancos, con branco lexítimo, caíño branco, godello, loureira, treixadura y torrontés.

 En cuanto al rendimiento por hectárea, se establece un límite de 8.000 kilos de uva y de 5.440 litros de vino para las variedades tintas y de 10.000 kilos de uva y de 6.800 litros de vino para las variedades blancas. Actualmente, ya se embotellan vinos blancos y tintos: Sanromán desvela que prevé incrementar la producción de tinto, en tanto que Cancio ve más futuro en el blanco porque, dice, es el que tiene más demanda en el mercado. 

Efectos

Una vía de futuro para la zona.

Cancio confía en que la creación de la IXP abra nuevas posibilidades económicas y ayude a fijar población. «Ou se fai algo ou o rural morre», dice. De todos modos, admite que la obtención de ese sello ya supone un éxito: «Con tesón pódense facer cousas interesantes», subraya.