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Agricultura de precisión para reducir un 20 % el uso de fitosanitarios en el viñedo

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

AGRICULTURA

MARTINA MISER

Drones y aplicaciones informáticas pueden aconsejar la cantidad de producto a utilizar por los viticultores

15 jul 2020 . Actualizado a las 09:58 h.

Drones que estudian el viñedo y elaboran un mapa de la cantidad de vegetación que hay en cada parte de la parcela. Una aplicación que, a partir de ese mapa, diseña otro en el que establece la cantidad de fitosanitario que se debe aplicar en cada parte de la finca en función precisamente de la vegetación que existe en cada lugar. Y tractores que, de forma automática, interpretan todos esos datos y regulan ellos solos la cantidad de producto que se debe aplicar en cada parte del viñedo. Es la agricultura de precisión que permite a los viticultores reducir hasta en un 20 % la cantidad de fitosanitarios y que ha sido desarrollada gracias al proyecto Gophytovid, un grupo operativo liderado por Bodegas Torres y en el que, además de otras bodegas españolas, participa Martín Códax y la Universidad Politécnica de Cataluña y la de Lleida.

Los participantes en este proyecto realizaron ayer un seminario a través de Internet para presentar los primeros resultados. En esa sesión, el director técnico de Bodegas Martín Códax, Miguel Tubío, explicó que Galicia tiene grandes problemas con la aplicación de los fitosanitarios. Primero, porque es una zona con una climatología muy favorable para el desarrollo de enfermedades fúngicas. «Durante abril y mayo, el 95 % de los días hubo condiciones favorables para la infección secundaria de mildiu», argumentó. Y, en segundo lugar, porque muchos de los viñedos de esta región se ubican en las inmediaciones de las viviendas, de ahí que la bodega esté especialmente interesada en reducir el uso de estas sustancias y haya participado, en los últimos años, en numerosos proyectos de investigación sobre esta materia.

MARTINA MISER

Gophytovid parte de la premisa de que «los cultivos de viñedo son muy diferentes entre sí y no tiene sentido que en todos se aplique un volumen fijo de fitosanitarios», explicó Javier Campos, profesor de la Universidad Politécnica de Cataluña. El proyecto pretende buscar una fórmula que permita una aplicación variable de estos productos pero de una forma automática y que sea sencilla para el viticultor. El proceso que han diseñado es completamente automático y comienza con un dron que sobrevuela la parcela en la que se quiere aplicar el tratamiento. «Elabora un mapa de vigor, que clasifica la vegetación de las diferentes zonas. Es una tecnología que ya se utiliza en cultivos bajos, como el cereal», añadió Campos.