Avalancha de peticiones para poder trabajar en la vendimia de O Rosal

AGRICULTURA

Más de 1.300 desempleados de la construcción, mujeres y estudiantes «compiten» por quinientos puestos

02 sep 2009 . Actualizado a las 19:42 h.

El campo se ha convertido en la válvula de escape para las economías familiares más ahogadas por la crisis. Hasta hace un año el sector de la construcción era el principal motor de empleo en municipios como Tomiño y Rosal. Un desplome sin precedentes dio un giro de 180 grados a la situación y el campo se convirtió en la principal salida laboral. Solo en Tomiño, más de una docena de vecinos crearon en los últimos meses su propio negocio vinculado a la agricultura. Pero las cuentas no salen y tampoco se equilibra la destrucción de empleo que se registró en la construcción.

A día de hoy, las listas de solicitantes para trabajar en las labores de vendimia en las bodegas de O Rosal son más que significativas. Son listados sin precedentes que, más allá de los números, representan a centenares de vecinos de la zona que han perdido su empleo habitual.

Hasta ahora, las bodegas, que suelen emplear a unos quinientos recolectores cada temporada, cubrían escasamente los cupos o incluso tenían problemas para encontrar mano de obra, según recordaban responsables de bodegas. Este año, a quince días de que empieze la vendimia, ya hay más de 1.200 solicitudes para conseguir el puesto.

Las principales bodegas como Adegas Val Miñor, Lagar de Fornelos y Terras Gauda, confirmaban ayer que se han superado todas las expectativas. En Lagar de Fornelos, las solicitudes duplican las de años anteriores y, en Terras Gauda, llegan ya a triplicarse.

El perfil también se ha modificado. La gran mayoría siguen siendo estudiantes y mujeres, que copan el noventa por ciento de la mano de obra. Pero este año se han apuntado un significativo número de varones. El objetivo es poder trabajar veinte días para conseguir entre 800 y 1.000 euros (a una media de 45 por jornada).