Les expropió terrenos para zonas verdes por menos del valor real de los mismos La decisión fue adoptada por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia
08 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.La sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia ha estimado los recursos presentados por once particulares que recurrieron los acuerdos adoptados en diciembre del 2002 y marzo del 2003 por el Jurado de Expropiación de Lugo para fijar la tasación de unas fincas requisadas por la Diputación provincial para la recuperación y conservación de hábitats en Insuas do Miño e Lagoas de Begonte, en los municipios de Outeiro de Rei y Begonte. Argumentaban los demandantes que los terrenos que les habían sido expropiados, situados en las márgenes del río Miño y próximos a la ciudad de Lugo, no habían sido valorados en su justa medida por el Jurado de Expropiación y consideraban que, además, son «terrenos de una extraordinaria belleza, magníficamente comunicados y muy productivos agrícola y forestalmente». Al discrepar con la tasación, presentaron recurso contencioso-administrativo. En la sentencia del Tribunal Superior se anulan los acuerdos adoptados por el Jurado de Expropiación en lo referente a la cuantía indemnizatoria, que queda fijada para los once recurrentes en la suma total de 495.260 euros, a lo que deberá agregarse el 5% como premio de afección. Por otra parte, el Tribunal Superior también ha estimado el recurso presentado por tres hermanos contra los acuerdos del Jurado de Expropiación de cinco fincas de su propiedad para el acondicionamiento y rutas peatonales del parque periurbano Rato-Fervedoira, en el municipio de Lugo. La sentencia fija la cuantía por las cinco fincas expropiadas a sus tres propietarios en 549.000 euros, sumándole también el 5% como premio de afección. Las expropiaciones llevadas a cabo por la Diputación tienen como finalidad última la creación del gran cinturón del río Miño, consistente en un paseo peatonal en el tramo comprendido inicialmente entre Lugo y Rábade. Ese es uno de los grandes objetivos que figura en los planes de Cacharro que se distinguió por crear espacios verdes dedicados al paseo en terrenos próximos a los cauces del Miño y el Rato, en la capital lucense.
