El Gobierno vasco detecta la administración de otros dos tipos de vacunas caducadas

La Voz REDACCIÓN / AGENCIAS

SOCIEDAD

El consejero de Salud del Gobierno Vasco, Alberto Martínez, y la directora general del servicio vasco de Salud (Osakidetza), Lore Bilbao, en la comparecencia de este jueves
El consejero de Salud del Gobierno Vasco, Alberto Martínez, y la directora general del servicio vasco de Salud (Osakidetza), Lore Bilbao, en la comparecencia de este jueves Miguel Toña | EFE

Habría 78 pacientes potencialmente afectados, que se suman a los otros 253 casos que ya investiga la Fiscalía

29 ene 2026 . Actualizado a las 19:13 h.

El Departamento de Salud del Gobierno Vasco ha identificado otros dos tipos de vacunas caducadas, distintas a la detectada anteriormente que fue administrada a 253 personas, y que en estos nuevos casos habrían afectado a 78 potenciales pacientes, según ha informado este jueves el consejero Alberto Martínez.

La Fiscalía Superior del País Vasco ha incoado diligencias de investigación sobre la administración de vacunas caducadas por parte del Servicio Vasco de Salud-Osakidetza.

Según han informado a EFE fuentes de la Fiscalía, la investigación pretende acreditar la existencia o no de un delito contra la salud pública, después de que Osakidetza hubiese reconocido ya el martes la administración de 262 dosis de vacunas caducadas a 253 personas, la gran mayoría bebés.

Osakidetza volverá a vacunar a las 103 personas realmente afectadas porque el resto, aunque al límite recibieron las inyecciones en noviembre, cuanto todavía no estaban caducadas, según anunció el Departamento de Salud.

El Consejo Asesor de Vacunas de Euskadi había recomendado inicialmente volver a vacunar al total de 253 personas afectadas, pero replanteó la situación después de que el Gobierno Vasco recibiera este miércoles un informe de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) en el que se planteaba volver a inocular solo a los adultos.

El motivo es que buena parte de los bebés recibieron las dosis cuando aún no estaban caducadas y el resto cuando había pasado poco tiempo desde su caducidad, por lo que la inmunidad está garantizada.

Se trata de la vacuna hexavalente (difteria, tétanos, tosferina, poliomelitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B), que se administra en dos dosis, una a bebés de dos a cuatro meses y otra de refuerzo a los once meses, y también a algún adulto con problemas inmunológicos.

Sumar exige responsabilidades

El portavoz parlamentario del Grupo Sumar, Jon Hernández, ha exigido este jueves que el consejero vasco de Salud, Alberto Martínez, y la dirección de Osakidetza «den explicaciones y asuman responsabilidades» porque «la responsabilidad no puede recaer en los trabajadores».

En un comunicado, Hernández ha afirmado que «los errores existen en toda organización», pero 253 errores en diferentes centros son el «síntoma de un problema». Para el parlamentario, once OSIs «no fallan a la vez con algo como esto».

«Un error en un centro es un fallo, dos en dos centros es algo a estudiar. A partir de ahí es un problema de mala gestión que necesita revertirse para que no vuelva a pasar», ha señalado.

El parlamentario ha hecho referencia a los estudios sobre la prevención de los riesgos derivados de la acción sanitaria, que «dicen que a mayor tasa de rotación de personal y mayor carga de trabajo, los errores se multiplican siguiendo una distribución exponencial». Por ello, «el adelgazamiento de lo público y la atención primaria tiene consecuencias», ha alertado.

«En este caso, parece que el sistema ha permitido muchos fallos que no se deberían dar», ha indicado Hernández, que ha añadido que, en el centralizado de farmacia «que el PNV vendió como tan bueno y eficiente, parece que no se dio la alerta de retirar esos viales caducados».

Además, en «los siguientes eslabones de la cadena hasta los pacientes», como el control de existencias, «tampoco se ha evitado el error». Por lo tanto, «es un fallo del sistema, del modelo de gestión, y no un error humano», ha considerado.