La casa real británica muestra su «preocupación» por las acusaciones de Enrique y Meghan

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El palacio de Buckingham ha emitido un comunicado en el que asegura que la familia abordará estos asuntos «en privado». Las revelaciones de la pareja durante la polémica entrevista han abierto la puerta a numerosas especulaciones sobre quién realizó los comentarios racistas

10 mar 2021 . Actualizado a las 15:44 h.

El palacio de Buckingham ha tardado un día y medio en reaccionar a la entrevista del príncipe Enrique y Meghan Markle con Oprah Winfrey, donde la duquesa de Sussex confesó la depresión que sufrió durante el embarazo de Archie, que incluso la llevó a tener pensamientos suicidas, los comentarios racistas que hizo un miembro de la familia real sobre cómo de oscura sería la piel de los hijos de la pareja o reveló la causa de sus problemas con la princesa Catalina, entre otras cuestiones.

En un escueto comunicado difundido pasadas las seis y media de la tarde, aseguraba que «toda la familia está entristecida al saber el alcance de lo desafiantes que han sido los últimos años para Harry y Meghan». En el comunicado prosiguen asegurando que «los problemas planteados, en particular el de racismo, son preocupantes. Si bien, -matizan- algunos recuerdos pueden variar, están siendo tomados muy en serio y la familia los abordará en privado», añaden. Y finalizan asegurando que «Harry, Meghan y Archie siempre serán miembros de la familia muy queridos». 

Aunque el comunicado pasa muy por encima por las confesiones de la pareja, el mundo se pregunta ahora, quién es el miembro racista que hizo esos comentarios sobre el hijo de Meghan y Enrique. La entrevista de la pareja abrió la caja de Pandora a elucubraciones y especulaciones varias, que no dejaron de crecer durante las horas posteriores a la emisión de la entrevista en la cadena CBS en Estados Unidos (la noche del lunes se emitió en Reino Unido). No se sabe muy bien porque, igual por la fama que precede al príncipe Felipe de Edimburgo, que actualmente sigue ingresado en el hospital a punto de cumplir 100 años y recién operado del corazón, todas las miradas se dirigieron a él como el autor de ese comentario

Si es cierto que durante la entrevista, el príncipe Enrique y Meghan Markle cayeron en cierta contradicción, o al menos es lo que parte del público entendió. «En los meses en los que yo estaba embarazada, hubo (...) preocupaciones y conversaciones sobre lo oscura que podría ser su piel cuando naciera», recordó ella, dejando boquiabierta a Oprah Winfrey. La duquesa precisó que esos presuntos comentarios racistas se pronunciaron en «conversaciones que la familia tuvo» con Enrique, pero se negó a identificar a quién o quiénes los hicieron.

Cuando se incorporó más tarde a la entrevista, el príncipe Enrique confirmó que la conversación giró en torno a «qué aspecto iban a tener los hijos» que tuviera con Meghan, que es mestiza y con raíces afroamericanas, pero se negó a dar más detalles al respecto. «Es una conversación de la que nunca voy a hablar», afirmó Enrique, quien agregó que fue «chocante». La conversación a la que se refería el hijo menor de Diana de Gales parece que se habría producido antes de que Meghan estuviese embarazada incluso. No queda claro si la preocupación de este miembro de la familia se repitió en dos ocasiones: antes de conocerse el futuro de nacimiento de Archie y durante el embarazo de Meghan o si solo ocurrió una vez y ellos han entremezclado las conversaciones. 

Tras horas especulándose con que el abuelo del príncipe Enrique habría sido el que habría hecho estos comentarios racistas, que han puesto en jaque a los Windsor en una crisis institucional inaudita, (aunque no es la primera que sufren, que a la casa real británica lo que le sobran son escándalos), la propia Oprah Winfrey era la encargada de desmentirlo. Lo hacía en un magacín de la CBS donde se emitió una parte inédita de la entrevista. «No compartió la identidad (de quién estaba preocupado por el color de la piel de Archie) conmigo, pero quería asegurarse de que yo sabía, y tenía oportunidad de compartirlo, que ni su abuela ni su abuelo habían tomado parte en esas conversaciones», matizó la presentadora. 

Si ni Isabel II, con la que el príncipe Enrique insistió en que tiene buena relación, ni lo hizo su esposo, el duque de Edimburgo, el círculo se cierra cada vez más para dar con el autor de estas frases tan controvertidas. Quedaría descartada la princesa Catalina, esposa del príncipe Guillermo y con la que Meghan Markle tuvo sus más y sus menos, que en la entrevista también se encargó de desmentir, diciendo que quien la había hecho llorar había sido la duquesa de Cambridge, pero que «era buena persona» y que se había disculpado. Si ella hubiese hecho tales declaraciones, no la consideraría buena persona. 

De hecho, todas las miradas están puestas en el núcleo duro de la casa real británica. ¿Fue el príncipe Carlos? ¿O su hermano Guillermo? El resto de miembros quedarían prácticamente descartados. Por ejemplo, Camilla, duquesa de Cornualles. Pese a que finalmente el pueblo la aceptó y se casó con el heredero al trono, el pueblo no olvida que ella fue en parte culpable de las desgracias de Diana de Gales y es poco probable que sus hijos tampoco lo hayan hecho. Aunque exista una relación cordial, no tendría mucha autoridad para hacer este tipo de comentarios al hijo de su marido. 

En entredicho estaba ya también por aquella época el príncipe Andrés, salpicado de lleno por el caso Epstein y que Isabel II se vio obligado a retirar de la vida pública para salvar la buena imagen de la institución, ya que su hijo menor estaba implicado en una red de tráfico sexual de menores. Tampoco parece que estuviera en situación de meterse en esas cuestiones, cuando ya tenía bastante con sus problemas. 

El príncipe Enrique y Meghan Markle han tenido siempre una relación muy cercana a las hijas del príncipe Andrés y Sarah Ferguson, incluso la princesa Eugenia de York ha pasado temporadas en la antigua vivienda que ocuparon los duques de Sussex tras su boda (y cuya reforma estuvo rodeada de polémica).

Hay que tener en cuenta además las palabras con las que se refirió el príncipe Enrique a su padre y su hermano, que también podrían dar pistas de si alguno de los dos serían los autores de este polémico comentario sobre el color de la piel de Archie. De su hermano mayor, Guillermo, dijo que actualmente se estaban dando «espacio». Pero con su padre fue mucho más duro. Aseguró que le había «decepcionado» y recordó que cuando le comunicó su decisión de abandonar la casa real, «dejó de cogerle el teléfono»

Lo que está claro es que como bien recordaba Meghan Markle en la entrevista el comentario racista, ponte en jaque a una casa real que también lo es de la Commonwealth y «una parte enorme de la monarquía donde el 60 o el 70 % son gente de color».

Si lo hubiese hecho el príncipe Carlos, llamado a reinar tras la muerte de Isabel II, esto pondría en una situación muy delicada su papel. Tras la muerte de Diana y con el paso de los años, el heredero al trono ha ido recuperando cierta popularidad, pero el pueblo no perdona lo que le hizo pasar a Diana. Y si ahora se sabe que realizó esos comentarios racistas sobre su propio nieto, la situación sería muy complicada para él. Algo así le ocurriría también al príncipe Guillermo, más popular que su padre, y al que muchos prefieren como sucesor de la reina, por edad, por preparación y también por imagen. 

Lo que está claro es que igual para la familia real sería mejor que Enrique y Meghan revelasen quien fue el que estaba tan preocupado por el color de la piel del niño y terminar así con las especulaciones, aunque no parece que vayan a hacerlo, por como fueron de tajantes en la entrevista. «Eso sería muy dañino para ellos», afirmó Meghan Markle. 

Por su parte el palacio de Buckingham se mantiene en silencio y aún no ha dado una reacción (ni se sabe cuando será ni la habrá) sobre la polémica entrevista de los duques de Sussex. El príncipe Carlos visitó este martes una clínica de vacunación contra el covid-19 y no hizo caso de las preguntas de los periodistas. 

El príncipe Carlos de Inglaterra ignoró las preguntas de la prensa cuando visitó una clínica de vacunación contra el covid-19en Londres
El príncipe Carlos de Inglaterra ignoró las preguntas de la prensa cuando visitó una clínica de vacunación contra el covid-19en Londres DPA vía Europa Press

La otras crisis de Isabell II

Isabel II ha tenido que afrontar muchos escándalos con su familia en sus casi 70 años de reinado, como la crisis matrimonial de los príncipes de Gales en 1992, pero la polémica en torno a los duques de Sussex va más allá de asperezas familiares al abordar el racismo.

Meghan Markle, que es mestiza, se sintió víctima de continuos ataques racistas por parte los tabloides sensacionalistas y de una monarquía demasiada encorsetada para el siglo XXI pero que representa a varios países de la Mancomunidad Británica de Naciones (Commonwealth) con poblaciones de distintas razas.

Algunos medios comparan esta crisis con la abdicación del rey Eduardo VIII en diciembre de 1936, para casarse con la divorciada estadounidense Wallis Simpson, en lo que supuso el punto más bajo de una institución con más de mil años de historia.

Los diarios británicos se hicieron eco en sus primeras planas de la entrevista de los duques de Sussex con Oprah Winfrey

Terremoto en el Reino Unido por las acusaciones de Meghan Markle y el príncipe Enrique contra los Windsor

La Voz

Las explosivas declaraciones en televisión de los duques de Sussex han provocado un terremoto en el Reino Unido. Las acusaciones de racismo sobre la casa real pronunciadas por Meghan Markle y el príncipe Enrique en una entrevista con Oprah Winfrey -emitida el domingo en Estados Unidos y replicada en la noche del lunes en la televisión británica- son el principal tema de las primeras planas de los diarios. Y han motivado la intervención de los principales líderes políticos del país. 

El Partido Laborista británico ha pedido investigar las acusaciones. En declaraciones a la prensa durante un acto en Londres, su líder, Keith Starmer, dijo que las acusaciones «son muy, muy graves» y subrayó que hay que tomarlas «muy seriamente». «Esto es más grande que la familia real. Por demasiados años, hemos desdeñado estas cuestiones y hemos estado dispuestos a dejarlas de lado», afirmó.

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