La revolución de la vida sin plástico

Lucía Cancela / a. p. REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Vivir sin plástico

Acciones cotidianas como utilizar bolsas de tela o comprar productos frescos no envasados contribuyen a producir menos residuos de este material

21 ago 2019 . Actualizado a las 20:29 h.

El plástico ha inundado, literalmente, nuestra vida, y como consecuencia, nuestro planeta. Según Greenpeace, cada año llegan a los mares y océanos el equivalente en basura a 1.200 veces el peso de la torre Eiffel. Solo el 30 % de los plásticos se reciclan en España, y los residuos restantes tardan aproximadamente 500 años en descomponerse, como ocurre por ejemplo con una botella de plástico.

El panorama se vuelve más dramático si añadimos que la producción de plásticos se acercará en el 2020 a los 500 millones de toneladas. El océano Pacífico es el más afectado. Allí existe una isla compuesta por basura que, según un estudio publicado en la revista Nature, tiene casi tres veces la superficie de Francia. Para evitarlo la filosofía es simple, pero la práctica se vuelve más complicada: «Sencillamente tratamos de vivir generando el menor número posible de residuos y si reducimos los plásticos, mejor», comenta Fernando Gómez, coautor junto a su pareja, Patricia Reina, del libro Vivir sin plástico. En el 2015 comenzaban su andadura excluyendo este material de sus vidas.

El despertar verde, el zero waste o la vida sin plásticos se hace cada vez más necesaria en un momento en el que reciclar ya no es suficiente: «La Comisión Europea tiene previsto que para el 2030, todos los envases que se pongan en el mercado sean reutilizables o reciclables. Pero aún quedan 11 años», reclama la pareja.