En un día de concentraciones contra la violencia machista, otra mujer fue asesinada
26 nov 2018 . Actualizado a las 12:04 h.En Vigo, en Madrid y en Zaragoza. En Santiago, en Santander y en Ciudad Real. En la gran mayoría de las ciudades españolas se produjeron ayer actos de rechazo a la violencia machista. Se celebraba el 25N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, y ni siquiera en un día tan señalado la macabra lista de asesinatos a mujeres a manos de sus parejas estuvo intacta. Ayer una mujer de 42 años moría en su domicilio en Monzón (Huesca). Todo apunta a que lo hizo a manos de su expareja.
De nacionalidad senegalesa, fue atacada con un arma blanca en presencia de sus hijos. La víctima eleva a 45 las mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que va del 2018, un año en el que 37 menores han quedado huérfanos. Mientras la noticia se difundía en las calles del país se sucedían las consignas.
En Vigo, miles de personas invadieron el centro de la ciudad con lemas como «O machismo é terrorismo», «Vigo defende o dereito a vivir en paz» y «A revolución será feminina ou non será». En Santiago, fueron más de 3.000 personas unidas por el lema «Polas que están, as que non están e as que perigamos!». Partieron de la plaza 8 de Marzo y se dirigieron por Virxe da Cerca, plaza de Galicia, el Hórreo y Doutor Teixeiro hacia el casco monumental, donde llenaron Praterías. En paralelo, unas 200 personas recorrieron el último tramo del Camino de Santiago con los mismos fines. La iniciativa se bautizó con el nombre de Camiño ao respecto.
Imágenes similares se dieron en el resto de las ciudades gallegas. En A Coruña, la plaza de maría Pita se tiñó de negro contra la violencia machista. Cientos de personas con paraguas y camisetas negras escenificaron así su repulsa. También hubo concentraciones por la mañana en Lugo, Ourense y Pontevedra donde el negro y el morado se combinaron con la misma intención de cambio total en la sociedad.
«Ni una menos»
La manifestación más multitudinaria tuvo lugar en Madrid. Bajo el lema «Ni una menos, libres nos queremos», 12.000 personas marcharon desde la Plaza de Cibeles hasta la Puerta del Sol, donde en el mítico kilómetro 0 los colectivos organizadores han exigido que se suspenda el régimen de visitas a los maltratadores como medida cautelar, entre otras reivindicaciones.
En Barcelona, y bajo el lema «Juntas socavamos el orden patriarcal», miles de mujeres convocadas por la plataforma Noviembre Feminista han centrado su reivindicación «en las violencias institucionales, las legislativas, ejecutivas y judiciales», por lo que el final de la marcha ha sido ante el palacio de Justicia.
En Valencia, miles de mujeres han denunciado las agresiones machistas y el incumplimiento sistemático de las medidas de protección de la Ley contra la Violencia de Género, además de pedir la prohibición de la prostitución y los vientres de alquiler.
El movimiento feminista ha derribado este 25 de noviembre un muro simbólico «contra el patriarcado» en una concentración en Zaragoza en la que se ha puesto de manifiesto que solo la «lucha de las mujeres», con la implicación de toda la sociedad, podrá derruirlo.
El 80 % de las medidas del pacto contra la violencia de género aún no se han implantado
Cuando se van a cumplir 14 meses de la aprobación por parte del Congreso del Pacto de Estado contra la Violencia de género, el balance de su cumplimiento resulta muy pobre. En estos momentos aún no se han implantado más del 80 % de las 214 medidas que acordaron todos los grupos parlamentarios de la Cámara baja.
Algunas sí se llevaron a cabo. Por ejemplo, en el decreto ley que el Gobierno socialista aprobó en agosto se devolvieron las competencias en materia de violencia de género a los ayuntamientos; se ampliaron los mecanismos de acreditación de las víctimas; se modificó la ley para que las ayudas que reciben las mujeres sean compatibles con otras.
Del mismo modo, se incluyen medidas para que los hijos de víctimas no necesiten el permiso del maltratador o asesino para recibir atención psicológica y se permite a la víctima personarse como acusación particular en cualquier fase del procedimiento.
Enmiendas al proyecto
Todas ellas son medidas «urgentes» del pacto, tal y como las ha presentado el Gobierno. Sin embargo, el contenido del decreto ley no convenció a la mayoría de partidos que, si bien apoyaron su convalidación por unanimidad, también pidieron que se tramitara en el Congreso como una proposición de ley para poder incluir en la norma otros puntos.
Así, en las enmiendas presentadas se recogen otras iniciativas como la inclusión como víctimas de violencia machista a las madres de niños asesinados por sus parejas. También permitir que las víctimas tengan ayudas y protección desde el momento en que se dicte la sentencia en primera instancia. O prohibir a los menores ir a visitar al maltratador a la cárcel.