Cambio de hora: no son las horas, son los horarios

Expertos piden flexibilizar la jornada laboral según las estaciones y la ubicación geográfica

Los husos horarios en Europa Los husos horarios en Europa

REDACCIÓN / LA VOZ

El Parlamento balear ha vuelto a abrir la caja de los truenos sobre si se debe o no hacer el cambio de hora y retrasar el reloj con la llegada de invierno. Los políticos de estas islas lo tienen claro y ayer votaron por unanimidad que se mantenga allí el horario de verano, una propuesta que no pasa de ser testimonial, puesto que la decisión de modificar los husos horarios depende directamente del Gobierno central, que a su vez sigue las directrices marcadas por la Unión Europea.

Entre los argumentos que esgrimen los parlamentarios baleares para defender su postura están que, a parte de disfrutar de más claridad cuando acaben las obligaciones diarias del trabajo, la universidad o el colegio, también se reduciría la incidencia de dolencias como la depresión o el insomnio, y se favorecería la realización de actividades deportivas y de ocio al aire libre beneficiosas para la salud. A ello también han sumado las razones económicas, como la reducción del consumo eléctrico, el incremento de la actividad comercial y la desestacionalización turística, además de que disponer de más horas de luz durante las tardes contribuiría a la conciliación de la vida laboral y familiar.

Sin embargo, todos estos aspectos son más que cuestionados por algunos de los expertos que hoy mismo participan en Santiago en las jornadas É o noso fuso horario un problema?, que se celebrará en la sede del Consello de la Cultura Galega. José María Martín Olalla, doctor en Ciencias Físicas por la Universidad de Sevilla, considera que mantener el horario de verano no supone ningún beneficio, porque llevamos desde el siglo XIX adaptados a modificar los husos horarios. «Solo cambias el reloj, la naturaleza no cambia, el sol sale por el mismo sitio y se pone por el mismo sitio. La propuesta balear es hacerle trampas al solitario», señaló. Por este motivo, él es más partidario de, en lugar de no mantener la hora, flexibilizar los horarios laborales y escolares en función de la situación geográfica. «Si en Baleares amanece antes que en A Coruña, tiene más sentido que los trabajadores de las islas empiecen a trabajar una hora antes, y los de A Coruña una hora más tarde, y así podrán salir y aprovechar las horas de luz que aún queden». 

También Jorge Mira, director del programa ConCiencia y coordinador del encuentro, es partidario de que se sigan manteniendo los cambios de hora, porque «é un cambio estacional rexido pola Unión Europea e moi xustificado, porque a diferenza entre o día e a noite en verán é de cero horas, mentres que en inverno é de 6.45 horas, por iso facemos o cambio». Explica además que la población está perfectamente adaptada a estas modificaciones horarias, y que tanto Portugal como el Reino Unido podrían tener el mismo horario que España y el resto de países europeos, pero que ellos ya han condicionado sus hábitos de vida a su horario. Mira también considera que no está justificada la propuesta balear, ya que supondría tener hasta dos horas de variación entre ciudades relativamente cercanas. De implantarse la propuesta, en Mallorca serían las dos de la tarde, en Valencia la una, y en Lisboa las doce del mediodía

Este sábado

La polémica coincide con el cambio de hora que tendrá lugar esta madrugada, cuando se retrasarán los relojes. A las tres de la madrugada serán las dos, lo que se traducirá en que amanecerá antes, pero también se hará de noche más pronto.

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