Galicia tiene alrededor de cincuenta arenales perfectos para familias con niños. Sin resaca ni olas traicioneras, solo hay que ser precavidos con la temperatura del agua
20 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Galicia es tierra de playas. Por su costa se extienden 772 arenales. Un centenar han logrado este año la bandera azul. Entre ellas, junto a las de aguas bravas, como las que tocan la arena de Valdoviño, o las que tienen traicioneras olas orilleras, como la de Riazor, en A Coruña, hay unas cincuenta con aguas mansas. Son lugares perfectos para que las familias planten campos de sombrillas.
Pero incluso en ellas hay que tener precaución, sobre todo por la temperatura del agua. Ese es, según el profesor de Maestría en Salvamento Acuático de la Universidade da Coruña y vicepresidente de la Asociación de Educación Ambiental, José Palacios, el principal riesgo que entraña la costa gallega para los bañistas. «El cambio de temperatura que debe soportar un bañista un día de calor es muy elevado en Galicia porque el agua está fría, en torno a los 20 o 18 grados, y fuera puede haber unos 30», explica. Casos como este son los que provocan los llamados cortes de digestión, que pueden ser fatales. «Por eso -advierte Palacios- hay que meterse en el agua poco a poco».
Una de las playas más peligrosas por riesgo de hidrocución, aunque no tiene olas ni corrientes, es la de Rodas, en las Cíes. Al estar en el interior de la ría es un arenal protegido, perfecto para familias, pero el agua es gélida.
Las playas calmas abundan en las Rías Baixas. Allí están las de Panxón, en Nigrán; A Punta, O Vao, O Tombo do Gato, Canido o Fontaíña, en Vigo; la playa de Con, en Moaña; Area Brava, Nerga y Liméns, en Cangas; Portomaior, en Bueu; Portocelo, Mogor o Loira, en Marín; Xiorto, en Poio; la urbana de Silgar, Caneliñas, Canelas o Areas, en Sanxenxo; Area da Cruz, Rareiros y Area das Pipas, en O Grove, o Area de Secada o Camexe, en A Illa de Arousa.
También las hay en la costa coruñesa. Algunos arenales no aptos para surfistas son Carragueiros, Retorta y Mañóns, en Boiro; Lombiña, Illa de Laxe y A Barca, en A Pobra do Caramiñal; Coroso, Touro, Corna y Río Azor, en Ribeira; Laxe, en Laxe; Balares, en Ponteceso; San Amaro y Oza, en A Coruña; Mera, en Oleiros; la lucense en adopción Miño Grande y Perbes, en Miño; A Concha, en Ortigueira; Estorde, en Cee, y Ézaro o Quenxe, en el concello de Corcubión.