MEDIO FERRADO
19 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.LO OIGO en directo y no me lo acabo de creer. Un presentador de telediario en la televisión pública dice, con tan poco recato como un Urdaci, que en la Unión Europea serán oficiales, con el castellano, el vasco, el gallego «y el idioma que en Cataluña se llama catalán y en Valencia, valenciano». Se acumulan las señales de que viene la era de los papanatas; el pactismo, el miedo a molestar y la insensatez se apoderan de los hablantes: vamos derechos a Babel. Ya bastante ridículo era Ibarretxe con su tautología rayada de «los vascos y las vascas» para que ahora tengamos que hablar del idioma-que-en-Cataluña, etcétera. ¡A ver cómo titulamos, a una columna, las próximas noticias sobre la lengua de mosén Verdaguer! A este paso tendremos que volver a llamarle polaco, como en la mili. León Felipe nos enseñó a hablar directo al corazón: «Quiero ganar mi verso,/ este verso;/ y quiero/ que vaya quedo,/ raudo y sereno/ como un dardo certero/ al corazón del pueblo (¿) Deshaced ese verso./ Quitadle los caireles de la rima,/ el metro, la cadencia/ y hasta la idea misma.../ Aventad las palabras.../ y si después queda algo todavía,/ eso/ será la poesía». Aventad las palabras, comunicadores y políticos, que con tanta pasamanería no hay quien se entienda. Y si no halláis el camino, seguid al viejo Churchill: «Muchas veces he tenido que comerme mis palabras y he descubierto que eran una dieta equilibrada».