Alain, el «trepa»

Alba Díaz-Pachín alba.diaz@lavoz.es

SOCIEDAD

21 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Alain Robert es un trepa solitario. Lo suyo es subir a costa de lo que sea y la cumbre es su único objetivo. Además, es urbano, atrevido y un poco loco. Pero no se crean, Alain Robert es majo. Lo suyo no es luchar por el poder aplastando al que se ponga en medio (no hablo de nadie en concreto, lo juro) sino escalar edificios altísimos con la única ayuda de su inteligencia y su fuerza. De ambas cualidades debe tener mucho porque ayer alcanzó una cima nada despreciable: la terraza del Banco Nacional de Abu Dhabi, en los Emiratos Árabes, que está a 202 metros de distancia del suelo. No piensen que él es nuevo en estos menesteres. Conoce palmo a palmo -nunca mejor dicho- la torre Sears de Chicago; las Petronas de Kuala Lumpur; la carismática Eiffel y el Empire State. En fin, que desde aquí tiene mi humilde y terrenal enhorabuena. Niños delgados, niños sin bus Supongo que Alain Robert es pura fibra, pero hay que reconocer que cada vez se ve más eso de la obesidad, incluso entre los pequeños. Pues esto mismo también lo pensó Filippo Viganó, alcalde de Albiate (una ciudad del norte de Italia), ya que decidió suprimir el autobús escolar. Así los niños van andando, se fomenta el deporte y se aparca la vida sedentaria. Muy bien, pero ¡qué no me obliguen a venir a Sabón a pie, que estoy muy delgada! Más vale tarde que nunca Yulia Danílova, hija de Vasili Danílov no se lo cree. Ayer recibió la Orden de Lenin que tenían que haberle entregado a su padre ¡hace 62 años! Danílov fue enviado al frente el 30 de junio de 1941, tres días después de que las tropas nazis invadieran el territorio de la URSS, y poco después murió en combate tras mostrar un comportamiento heroico. Su hazaña se mereció a título póstumo la Orden de Lenin, pero sólo se le notificó. La familia lleva años peleando con la burocracia rusa -y eso son ganas de pelear- y por fin logró la insignia que, elegantemente, entregó al museo de su región, en Siberia.