El frenazo a la construcción del 2025 en Santiago también llegó a las reformas de pisos, edificios y locales

Juan María Capeáns Garrido
Juan Capeáns SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

SANDRA ALONSO

Los expedientes de obra bajan en Santiago un 10 % mientras crecen tímidamente en la provincia

24 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Ni vivienda nueva —como informó hace dos semanas el Colexio de Arquitectos de Galicia— ni reformas, ni obras en locales, ni las rehabilitaciones de envolventes en edificios que tanto han proliferado en los últimos años y que se están acabando de ejecutar ahora para cumplir con las subvenciones de Europa. Los datos que manejan los arquitectos técnicos de la provincia de A Coruña haciendo balance del 2025 y analizando la primera mitad de la década certifican el frenazo de la construcción en Santiago a todos los niveles. Los números son elocuentes: en el 2024 se visaron 212 viviendas nuevas, mientras que el año pasado solo fueron 65, lo que supone una caída del 69,3 % respecto a un ejercicio de evidente repunte (el 2024), aunque también se visaron un 46,1 % menos que en el promedio de los últimos cinco. Nada que ver con las casi trescientas viviendas que arrancaron su proceso administrativo en el 2019, el último año sin incidencia de la pandemia.

Es al abrir el foco cuando los resultados de Compostela se vuelven más preocupantes, porque en el resto de la provincia el comportamiento es distinto. También bajan los visados por el contraste con «el mejor año de la década, el 2024», pero el descenso es mucho más atenuado, ya que se pasa de 2.036 a 1.839, un 9,6 % menos. Si se mira el comportamiento a más largo plazo, como es recomendable en un sector como el de la construcción, en los últimos cinco años hay una actividad de visado provincial un 7,8 % superior.

Las cifras del Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica (Coatac) van más allá que las presentadas por los arquitectos, ya que también abordan los expedientes de obras, dato clave para radiografiar el pulso del sector ya que también incluyen desde una vivienda unifamiliar hasta la reforma de un local comercial o el cambio de envolvente de un edificio. Y también bajan en Compostela, porque se pasa de 179 expedientes en el 2024 a 161 el año pasado. Un 10 % menos entre dos años afectados por igual por la moratoria de licencias en el casco histórico a negocios relacionados con el turismo. También pudo influir la demanda inducida por las ayudas europeas para rehabilitación de edificios, que deben estar ejecutadas este año y, por tanto, iniciaron sus visados hace meses. En todo caso, esta es una circunstancia que aplica a toda la provincia, donde los expedientes de obras crecieron un leve 0,89 %.

El órgano colegial, pese a los malos datos de la capital gallega, muestra su optimismo en un sector en el que la ocupación laboral alcanza el 100 % en la provincia, y en consecuencia la demanda de profesionales especializados seguirá creciendo en los próximos años.

Por último, el Coatac indica que el presupuesto de ejecución material (PEM) en las direcciones de obras visadas en el 2025 en la provincia sumó 406 millones de euros, por los 421 del año anterior. Esto supone que cada unidad de obra necesaria para ejecutar un proyecto técnico tuvo un coste de 247.568 euros, unos 10.000 euros menos que en el 2024.

La receta de los arquitectos técnicos: más suelo, mejor fiscalidad, financiación y colaboración

Ante el mal balance de Santiago, tibio si se analiza a nivel provincial, el presidente de los arquitectos técnicos coruñeses, Carlos Mato, indica que las administraciones públicas «por sí sola» no van a ser capaces de resolver el problema de la vivienda, de ahí que apele a la «colaboración público-privada» para despejar un mercado inmobiliario residencial caracterizado por la «incertidumbre». El «desajuste» entre oferta y demanda sigue siendo clave en el alza de precios, especialmente en entornos urbanos, y en opinión de Mato es «indispensable contar con suelo finalista» que se complemente con una Administración más ágil, «con garantías y seguridad jurídica», combinada con políticas de vivienda y de movilidad en los principales núcleos de la provincia. El representante de los arquitectos técnicos aporta dos elementos más: «Un marco fiscal más favorable para acceder a la vivienda, impulsar la profesionalización del sector y apostar por la industrialización de los procesos constructivos», así como diseñar un acceso a la financiación «alternativa y asequible».

En dos palabras

Desde que el acceso a la vivienda se ha colocado en el centro del debate, liberales, ultraconservadores, socialdemócratas, independentistas y rojos de siglas variadas han puesto a disposición de la sociedad sus librillos ideológicos para ofrecer una serie de soluciones que van desde la sensatez al disparate, pasando por otras que se quedan atrapadas en el filtro del escepticismo. Sí hay consenso, y ya es raro en estos tiempos, en la necesidad de trabajar en varios frentes a la vez y de impulsar más proyectos, públicos, privados, en parcelas de la trama urbana existente o de nuevo diseño. Construir más, en dos palabras, sea como sea. Exactamente lo que no hace Santiago.