El Ayuntamiento de Santiago busca una salida para los centros socioculturales con otro licitador entre las críticas de la oposición

r. m. / M. M. SANTIAGO / LA VOZ

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Una usuaria de los centros socioculturales mira los carteles en los que los trabajadores dan cuenta de su situación
Una usuaria de los centros socioculturales mira los carteles en los que los trabajadores dan cuenta de su situación SANDRA ALONSO

PP y PSOE piden responsabilidades por una gestión que no resuelve las carencias del servicio y afecta a los trabajadores

07 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Ayuntamiento ha contactado con el otro licitador del concurso para la dinamización y mediación sociocultural de los centros socioculturales para ver si está dispuesto a asumir el contrato, una vez que la adjudicataria inicial, Eulen, renunció a hacerse cargo del servicio. De momento, solo ha habido un primer contacto, según expuso ayer la alcaldesa, Goretti Sanmartín (BNG), después de que la renuncia de Eulen haya abierto una nueva crisis en un servicio que estuvo muy cuestionado durante todo el mandato tanto por sus prestaciones como por el conflicto laboral que la todavía prestataria, Serviplustotal, ha mantenido con sus trabajadores, a los que adeuda las nóminas desde octubre.

Pero esta crisis aún podría agudizarse si ese segundo licitador, Os Ventos Innovación en Servizos S.L., no acepta el contrato. Y es que solo concurrieron él y Eulen. Su negativa obligaría a abrir otra licitación. La situación es complicada, hasta el punto de que Raxoi está analizando las opciones de continuidad de la actual prestataria mientras no se resuelve la adjudicación del nuevo contrato.

Tras cuestionar la decisión «irresponsable» de Eulen, para la que no ve «escusas», Sanmartín indicó ayer que el Concello está mirando «cal é a situación». Y en ese análisis está la evaluación «da posibilidade de continuidade ou non» de Serviplustotal «até que a outra empresa se faga cargo». La actual prestataria del servicio se mantiene al frente con órdenes de continuidad desde el vencimiento del contrato. Esas órdenes son de obligado cumplimiento, dicen desde el departamento de Centros Socioculturais, aunque también precisan que se está evaluando esa cuestión porque esta tampoco es una situación ordinaria.

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Pasividade indolente»

 

Serviplustotal había solicitado la rescisión del contrato en el 2024, pero luego la retiró, según el PP, que ayer preguntaba al gobierno local por el acuerdo al que pudo llegar con ella para esa retirada. Lo hacía en un comunicado en el que el concejal José Ramón de la Fuente pedía responsabilidades de nuevo, «mediante dimisións», por la gestión del servicio tras la «enésima crise» de los centros socioculturales. De la Fuente exigió a la alcaldesa no solo que dé explicaciones por esta nueva situación, sino también que asuma personalmente la gestión de la crisis y que garantice los puestos de trabajo «e os dereitos dos traballadores afectados», a los que entiende que el gobierno local (BNG-CA) «deixou de lado» con una «pasividade indolente» del gobierno.

Ahora espera de Sanmartín explicaciones «convincentes», porque «xa abonda de enganos e mentiras», dice el popular, para quien «non resulta crible» que la empresa «á que se lle adxudicou o contrato hai unhas semanas renuncie polas débedas da anterior concesionaria cos traballadores e por unha demanda laboral de aplicación dun convenio». Esos son los motivos que, según el Concello, expuso Eulen. Pero esa información era conocida desde hace tiempo, expone De la Fuente, quien dice que la situación del servicio no solo no mejoró con los cambios decretados en el departamento de Centros Socioculturais, sino que «empeorou». Los trabajadores «merecen saber que hai realmente detrás do que está pasando», después, dice, de que el gobierno tardase casi dos años en licitar los nuevos contratos, de no haber penalizado a Serviplustotal por la prestación de un servicio «lamentable» y por haber tardado dos meses en retenerle el importe del servicio para garantizar el pago de las nóminas atrasadas.

Desde el PSOE, también reclamaron la asunción de responsabilidades por una gestión que Marta Abal considera «esgotada» y ante la que «non se pode sinalar a terceiros nin buscar escusas». «Foi o executivo o que permitiu que o problema medrase até converterse nunha crise que hoxe pon en risco os dereitos das traballadoras e a estabilidade dun servizo público esencial». Según Abal, la situación a la que se ha llegado evidencia «unha xestión incapaz de anticiparse aos problemas», y concluye que los trabajadores «non poden seguir pagando as consecuencias dunha mala xestión».

El personal se plantea ir a la huelga al acumular cuatro meses sin cobrar y no ver solución

Los cerca de 60 trabajadores de los centros socioculturales que dependen laboralmente de la empresa Serviplustotal no ven una salida a la situación de impagos que vienen acumulando desde el pasado mes de octubre.

Una de las opciones que barajan es la de ir a la huelga para «visibilizar» el conflicto, dice una de sus representantes. Si fuera así, algo que parece inevitable después de los últimos acontecimientos, «unos 30 centros sociais, sobre todo do rural, quedarían pechados, porque son as monitoras as que os abren». En muchos de esos centros, además de las actividades impartidas por los monitores que no cobran sus sueldos, hay otras que dependen de las asociaciones de vecinos, y que podrían verse afectadas. Igualmente, «as aulas de xogo, que levamos nós, e que serven ás familias para conciliar, non se atenderían». La huelga, añade, «permitiría deixar de ir aos centros a traballar sen cobrar», porque «aínda denunciando, o Fogasa só paga catro meses, e imos camiño do quinto que non cobrariamos».

Al conocer la renuncia de Eulen, los trabajadores se reunieron para conocer las opciones de futuro, según Carmen Iglesias, representante sindical, que reconoce que la situación es «complicada e moi difícil de resolver. É todo un desastre». «Sabemos que a renuncia de Eulen é irrevocable». Y, ahora, el mejor escenario para los trabajadores es que «Os Ventos, segundo participante no concurso, acepte o contrato». Iglesias indica que estarían dispuestos a contactar con la empresa para plantear la retirada de la denuncia presentada por los trabajadores por no aplicarse el convenio de eventos en lugar del de ocio estatal, a cambio de que se negocie uno propio. A lo que no están dispuestos a renunciar es a los atrasos de cuatro meses y a la extra de diciembre.