El Obradoiro resuelve su expediente con cinco minutos de magia e inspiración
SANTIAGO
El Zamora recibió un parcial de 0-14 en el arranque del segundo cuarto y puso el partido muy cuesta arriba ante un rival con gran poder ofensivo
08 feb 2026 . Actualizado a las 00:24 h.El Obradoiro suma y sigue. Consiguió un nuevo triunfo a domicilio. Derrotó al Zamora por 77-92. En la segunda entrega, el equipo de Epi resolvió el partido tras un parcial de 11-33, con una gran defensa, un adversario roto y dominado, y un enorme acierto en ataque. El quinteto de la capital gallega dejó visto para sentencia el duelo en cinco minutos de mucha inspiración.
El partido de Zamora arrancó con un triple de Andersson y un 0-7 para el Obra, con dos canastas de Barcello y Barrueta. Roberts convirtió el primer triple de los locales y frenó en seco el impetuoso comienzo de los gallegos. Un nuevo triple del mismo jugador dejó la diferencia en un solo punto. El Obra intentó una y otra vez desde el exterior dominar en el luminoso, pero no tuvo acierto. El Zamora defendió bien y se colocó por primera vez por delante en el marcador con una canasta de Peris en el ecuador del primer acto (12-11).
El internacional islandés Stymir Thrastarson, con un dos más uno, incrementó a cuatro la renta de los zamoranos, lo que obligó a Diego Epifanio a pedir el primer tiempo muerto para intentar frenar la racha local. El efecto fue inmediato. Leo Westermann firmó el primer triple para el colectivo de la capital gallega.
Thrastarson, el mejor de los anfitriones en el primer acto, elevó con un triple el mal obradoirista a cinco. Reaccionó Quintela. En el tramo final, Kravic, a aro pasado, con un dos más uno y personal de Thrastarson, dejó el dolor del primer acto en solo 21-19. En la primera entrega, en el bando santiagués anotaron hasta siete de sus jugadores, aunque desde el triple, con 2 de 11, el equipo de Epi no estuvo muy fino.
Otra historia
El segundo parcial fue otra historia totalmente diferente. Brito anotó la primera canasta y estableció las tablas. A partir de ahí, el Obra fue una auténtica apisonadora. Consiguió un parcial de 0-14 en tres minutos. Round, con un triple, le puso una pequeña tirita a la herida del Zamora. Intentó meter a su equipo en el partido, pero fue inútil. Ni siquiera el nuevo tiempo muerto solicitado por el técnico de casa, Saulo Hernández, fue suficiente para frenar el arrollador ataque de los santiagueses. Kravic y Dos Anjos establecieron un parcial de 3-19 en poco más de cinco minutos. En este corto espacio de tiempo, el Obra convirtió los mismos puntos que en todo el primer cuarto.
Un triple de Barrueta elevó la distancia a 17 puntos (24-41) y el Zamora se despidió prematuramente del encuentro. Peris volvió a acertar desde larga distancia, pero de inmediato contestó Barcello con otro triple. El parcial ya se fue a un contundente 8-29. Al Zamora ya se le apagó la luz. Al triple de Barrueta, que elevó el duelo a 22 puntos (29-51), contestó con otro buen lanzamiento desde lejos Álvaro Martínez. Pero de nada le sirvió al conjunto de casa. El obra, con solo cuatro pérdidas, resolvió el segundo acto y estableció un contundente 32-52.
Con el partido ya en el bolsillo, el Obra levantó el pie del acelerador. Se relajó y por eso el tercer cuarto fue tan igualado. El colectivo de Epi mantuvo al final del cuarto la ventaja de 20 puntos (56-76). Los zamoranos intentaron reducir el marcador adverso del descanso, pero el Obra siempre supo contrarrestar con eficacia los ataques y los escasos destellos del conjunto anfitrión. Peris, con un triple, se acercó a 16, pero Barceló contestó con otro buen lanzamiento exterior y situó la renta en 19 (39-58).
El tiro exterior
Roberts volvió a repetir desde el exterior cuando el equipo gallego tenía 21 puntos a su favor. En ningún momento inquietaron los de casa, a pesar de que el Obra bajó la intensidad de su defensa. Perdió energía, aunque apenas tuvo preocupaciones. Round anotó desde el triple. Le respondió Speight con la misma moneda. Fueron pasando los minutos y Galán, en la última acción de la tercera parte, puso de nuevo 20 para el equipo santiagués.
En la parte final, el Zamora se creció un poco ante la pasividad obradoirista. Estableció un parcial de 6-0, con canastas de Rogers, Roberts y Martínez. Epi paró el partido con un tiempo muerto y a la vuelta Speight avisó que el Obradoiro no estaba dispuesto a más sorpresas. Un triple del base marcó las diferencias, tanto en la pista como en el electrónico. Barrueta elevó a 23 la diferencia y el entrenador local detuvo el choque.
Más triples
Un triple del francés Westermann situó el marcador en más 24, 64-88, la mayor distancia que hubo durante todo el enfrentamiento. Fue entonces cuando el Obra se dejó ir. Perdió un poco de energía y no quiso hacer más herida en un rival que durante casi todo el combate se vio desbordado. La afición, pese a la clara diferencia, no paró de animar y le dio el último empujón a su equipo, que fue recortando un poco las distancias. Rogers, con un buen lanzamiento desde fuera, agradeció a su parroquia, cerrando la disputa los locales con otro parcial de 6-0. Dos tiros libres al final de Peris, que llegó hasta los 17 puntos, estableció la diferencia final de más 15 para los visitantes (77-92).
Tras el descanso, el Zamora registró mejores números. Igualó en el tercer cuarto y consiguió ganar en el último (21-16), pero el partido ya se había sentenciado en el inicio del segundo cuarto. El vendaval ofensivo del Obradoiro resolvió el envite en cinco minutos de magia e inspiración.