«Vivimos principalmente del dinero que ponen los socios y los padres de los niños», cuenta Abel Gómez, presidente del Ciclista Compostelano, club que organiza la Carreira da Ascensión
29 may 2025 . Actualizado a las 17:50 h.La carrera ciclista de la Ascensión cumplirá 24 años el próximo domingo, 1 de junio, una fecha histórica para el deporte de la capital gallega, pues el primer día de junio de 1994 el Compostela ascendió en Oviedo a Primera División. Esta nueva edición de la prueba, que el año pasado ganó en la categoría júnior el corredor Lois de Jesús, del Picusa, está organizada por el Club Ciclista Compostelano-Muebles Compostela y patrocinada por el Concello de Santiago.
Tanto la salida como la llegada serán en la avenida Xoán Carlos I y se cuenta que participarán alrededor de 250 deportistas de toda Galicia, una cifra similar a la de los años anteriores. La prueba reina será la júnior, pero los ciclistas se dividirán en varios grupos, desde benjamines (5 años) a juveniles (18). Habrá quince categorías, siete masculinas y otras tantas femeninas. Por primera vez habrá una de deporte adaptado. La cita contará con un presupuesto superior a los 4.000 euros, de los que 3.000 irán a cargo del Concello.
Se correrá alrededor de la Alameda compostelana, desde las 10 de la mañana. Arrancará la sesión matinal con la prueba de habilidad para los más pequeños en un circuito de obstáculos. La entrega de premios será sobre las dos. A la una empezará la competición en la carrera reina. Los ciclistas júnior darán unas 30 vueltas a un trazado de 1.300 metros. Alevines, infantiles y cadetes realizarán entre cinco y diecisiete giros al circuito.
Abel Gómez es el presidente del club compostelano. Lleva tres años en el cargo y quiere agradecer, sobre todo, el apoyo de las familias de los jóvenes ciclistas. «Vivimos básicamente del dinero que ponen los padres. Hay muchísimos gastos. A los directores hay que pagarles, pues dedican muchas horas». Cuenta con un presupuesto anual de unos 75.000 euros. El Concello aporta 6.000, además de los 6.000 que le da al equipo para organizar dos carreras en la temporada. También está el dinero de los patrocinadores privados, pero realmente los que mantienen con vida la entidad son los socios y padres con sus cuotas, que aportan entre 35 y 40 mil euros.
Con 80 corredores
El equipo santiagués cuenta en la actualidad con 80 corredores, desde los cinco hasta los dieciséis años. «No tenemos juveniles, aunque sí organizamos carreras de esta categoría. Nuestro tope está en los cadetes. Es el grupo en el que tenemos un mayor gasto en el presupuesto. En Galicia se realizan pocas pruebas y por eso tenemos que correr fuera, lo que nos lleva importantes cantidades de dinero. Este año estuvimos en Valladolid, en Salamanca, dos veces en León y en tres ocasiones en Portugal. Es la única forma de hacer un equipo competitivo», explica Abel Gómez.
El presidente recuerda que «a todos los chavales que pasan del cadete al juvenil le buscamos un equipo en Galicia para seguir corriendo, aunque en muchos casos los equipos ya vienen a por ellos a Santiago. El año pasado teníamos la categoría júnior, pero solo contábamos con seis ciclistas. Es una edad muy complicada. Cuando tienen exámenes, no pueden entrenar. Con el equipo juvenil gastábamos el doble de lo que gastamos con los cadetes y en ocasiones no éramos capaces de hacer un equipo para acudir a las pruebas. Por eso decidimos prescindir del júnior y quedarnos solo trabajando hasta cadetes. El Club Ciclista Compostelano es realmente una academia. Los juveniles acarreaban un gasto tremendo y el club ya no podía asumir tales cantidades».
Muebles Compostela
Abel Gómez tiene unas palabras de máximo agradecimiento a Muebles Compostela, principal patrocinador del club: «Lleva desde 1985 con nosotros. Son 40 años de colaboración. Antes nos daba muchísimo más dinero, pero ahora son otros tiempos. Hay mayores dificultades, pero nunca pidieron nada cambio. Hace años casi asumía el presupuesto total del club. Se compraban coches, no se cobraban cuotas a los padres... Fueron años dorados. Se organizaban más carreras que ahora, aunque es cierto que años atrás las pruebas no tenían los grandes costes que hay en la actualidad. Los tiempos cambiaron mucho».
El presidente no se cansa de repetir que todo el esfuerzo y el trabajo que realiza el club, sus directivos y sus socios, es «única y exclusivamente pensando en el bienestar, en la felicidad, en la educación y en el futuro de los chavales».