El PP pide el cambio de licencia de la Capitol para que no cierre

M. B.

SANTIAGO

Una representación del grupo municipal del Partido Popular (PP), encabezada por su concejal Ángel Espadas, mantuvo ayer una reunión con el propietario de la Sala Capitol, Francisco Sanín, a fin de estudiar la situación actual del local y su viabilidad futura para intentar que su cierre sea inevitable. Tras la reunión, y en declaraciones a esta Redacción, Espadas recordó que con la Sala Capitol estamos ante el caso de un empresario que «acomete un proyecto ambicioso, de la mano del Ayuntamiento y el señor alcalde, con su respaldo completo al mismo. A partir de ahí la sala empezó a tener determinados problemas con las licencias y al final se le acabó dando una licencia que no se ajusta al uso que se le está dando».

Después del encuentro entre el concejal popular y Francisco Sanín parece que la licencia sigue siendo el auténtico caballo de batalla para la continuidad de la Capitol, porque Ángel Espadas sólo ve dos soluciones: «Negociar la licencia del local para que estos señores puedan seguir trabajando ahí o, en caso contrario, cerrar sus puertas y dotarlo de algún otro uso, lo que no sé si pasará por una recalificación de terrenos».

El portavoz popular comentó que puede haber «determinados intereses para que la sala se cierre y alguien pueda salir beneficiado en un futuro como comprador de terrenos, porque es un sitio estupendo para la construcción de apartamentos». Ésta, por tanto, y en opinión del concejal, sería la solución que se avizoraría cara al futuro, previa «recalificación del terreno y cambio de uso en el plan general para la construcción de apartamentos». Además, considera que «el edificio está fuera del plan especial del casco histórico y se puede tirar sin ningún problema».

Derechos de los vecinos

Espadas aboga por un cambio de licencia «pero siempre respetando los derechos de los vecinos», porque «en las grandes ciudades hay salas de este tipo y sin grandes problemas». En este sentido se refiere a una «sentencia de un juzgado, en la que parece casi obvio que la licencia de este local no debe ser la de auditorio sino la de café concierto».

Ángel Espadas rechaza la propuesta del concejal de Cultura, Néstor Rego, de ofrecer a la Sala Capitol un convenio de colaboración como los que se venían estableciendo con recientemente cerrada Sala Yago y con la Sala Nasa. «Eso son limosnas a las que nos tienen acostumbrados los amigos del Bloque -responde-. Es la política clientelar: pan para hoy y hambre para mañana». Además, le parece irrisorio «que le ofrezcan a la sala esa solución ahora, que están a punto de cerrar, cuando antes se la mantenía al margen de las ayudas de Cultura». No duda por ello el concejal del Partido Popular en felicitar a los regentes del local por no ser partidarios de este tipo de subvenciones.

Pero hay una propuesta intermedia, hecha por el propietario de la Capitol, por la que estaría dispuesto a ceder la sala al Ayuntamiento para que hiciese uso del mismo un par de días a la semana, a cambio de que le fuese cambiada la licencia. Mientras tanto, la postura de los populares es «evitar el cierre, dentro de la legalidad, de un local de referencia en Galicia».