La evidencia científica permite consumir carne de ave con tranquilidad

David Gippini SANTIAGO

SANTIAGO

Aunque la inquietud parece haberse rebajado en los últimos días, la gripe aviar sigue preocupando a los consumidores, alarmados por las noticias llegadas de Asia y África que hablan de la muerte de seres humanos por esta causa. Sin embargo, conviene no olvidar algunas evidencias científicas para evitar caer en una histeria injustificada. ¿Es peligroso comer carne de aves? Definitivamente, no. Las medidas higiénicas y profilácticas son muy exigentes, y los productores están sometidos a estrictos controles; además, las importaciones de aves procedentes de países ajenos a la Unión Europea están prohibidas, lo que garantiza la seguridad del producto. Por si todo esto fuera poco, los científicos señalan que el consumo de todo tipo de aves es seguro siempre y cuando estén cocinadas. Y, hasta ahora, no se sabe de ningún aficionado a comer pollo crudo... ¿Pueden contagiarse los seres humanos de la gripe aviar? Sí, bajo ciertas condiciones. Es necesario que exista una convivencia estrecha y prolongada con aves infectadas, algo que no suele darse en países occidentales. Por otra parte, se han detectado casos de animales de otras especies contagiados, en particular gatos, pero no se ha constatado que el virus pueda transmitirse de estas otras especies a los seres humanos. Del mismo modo, no se ha documentado ningún caso en todo el mundo de contagio entre seres humanos, que sólo sería posible si el virus de la gripe aviar sufriera una mutación. Y eso aún no ha ocurrido. ¿Llegará la enfermedad a Galicia? Es probable que se detecten aves infectadas en los próximos meses, pero eso no quiere decir que se vaya a producir una epidemia entre seres humanos ni que deje de ser seguro comer carne de ave. ¿Existen suficientes medidas de prevención? Todo parece indicar que sí. Las explotaciones avícolas son inspeccionadas con regularidad, y también se realizan muestreos de las aves silvestres en los humedales. Todos los casos sospechosos son analizados, y en caso de que se detectara un ave infectada se activarían todas las medidas de seguridad en menos de 48 horas, incluyendo vacunaciones masivas.