El PP se aferra a la esperanza

Juan María Capeáns Garrido
Juan Capeáns SANTIAGO

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

Crónica | Mitin del Partido Popular en el Ensanche La presidenta de Madrid fue aclamada por 500 mujeres que llenaron el Araguaney

15 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Será porque se juega poco el próximo domingo o porque le sobran tablas, pero es innegable que Esperanza Aguirre transmite mucha más confianza en la victoria en las urnas que algunos de sus correligionarios gallegos, que andan con una cara de preocupación desconocida en los últimos 16 años. La presidenta de la Comunidad de Madrid fue la invitada cinco estrellas de un mitin para mujeres que congregó en el Hotel Araguaney a medio millar de compostelanas y algún que otro gentil marido y en el que también participó la ex presidenta del PP local, María Jesús Sainz, y el actual titular, Ángel Bernardo Tahoces. El también candidato estuvo discreto: salió al estrado impresionado por la presencia femenina (o eso dijo) y con la disculpa de que el tema de la convocatoria - Máis igualdade - era como para no improvisar, leyó un discurso un tanto plano para los tiempos que corren. Apenas despertó pasiones. Sí lo consiguió Sainz, quien recibió fuertes ovaciones al citar a Fraga, claro, a Fernández Albor, y al meterle caña a las ministras Trujillo y Álvarez, al «machista» José Bono y a la otra gran estrella del mitin, Carod-Rovira. Sí, sí, el independentista catalán fue citado en una ocasión por la santiaguesa y hasta en tres por Esperanza Aguirre, mientras que los nombres de los candidatos del PSOE y el BNG -«que presentará su Plan Ibarretxe», se anunció- sólo fueron mentados para recordar que «la unión de los nacionalistas y los socialistas no es de grato recuerdo en Europa». Concesión a la ternura La presidenta madrileña hiló un buen discurso sobre las mujeres y rebajó la tensión política al recordar que, de pequeña, su abuelo le había dicho tras enseñarle las notas que si fuera hombre llegaría a ministro. Fue la única concesión a la ternura, porque enseguida se inclinó por el discurso de la incertidumbre, «la que provocarán -dijo- esos que dan la victoria por segura. Vaya sorpresa que se van a llevar el domingo», comentó con esa voz entre inocente y jovial que clava con audacia el guiñol de la tele. Por suerte para Aguirre, jugaba en casa y con un público entregado, porque no dio la impresión de haber seguido muy de cerca la campaña. Decir que los gallegos ya tienen una renta más alta que la media de la Unión Europea o que «cuando vas por el mundo te encuentras a gallegos pujantes y emprendedores» es ponerle los argumentos a los contrincantes en bandeja. Consiguió, eso sí, levantar el ánimo de los presentes al recordar que «si en la noche más dura del PP, el 14-M, en Galicia conseguisteis el 48% de los votos, ¿cómo no vais a ser capaces de lograr la mayoría el domingo?»