Cuando la escuela es para el verano

SANTIAGO

SIN INTENCIÓN | O |

24 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LA OFERTA, amplia y ambiciosa, que ha organizado el Concello de Ames este verano para apoyar a familias con hijos en edad escolar y garantizar una buena atención por las mañanas, cuando padre y madre trabajan, es una iniciativa que debe valorarse de cara a años próximos. No se trata de programaciones de unos pocos días, sino de una atención de suficiente duración -casi ocho horas, incluso con comedor-, en julio y agosto, con períodos más cortos a finales de junio y principios de septiembre, para responder a las necesidades reales de numerosos hogares. En Santiago y otros lugares próximos un buen número de personas se plantean problemas semejantes, y sin duda agradecerían un servicio como el que tuvieron en Milladoiro y Bertamiráns. No es cuestión de promover una escuela formal en vacaciones, ni tampoco una mala guardería; sino propiciar recursos que mantengan en contacto a niños y niñas del mismo entorno, y que a través del ocio activo ayuden a mejorar la formación y la convivencia. Es ésta una prestación que podría plantearse con éxito desde una mancomunidad de municipios, entre otras de carácter sociocultural, para suplir carencias de la comarca respecto a diversos colectivos.