Cree la catedrática de Computación la informática mueve el mundo: «Es la profesión que va a decidir muchas cosas en el futuro»
20 feb 2018 . Actualizado a las 05:00 h.Me advierte de que en su despacho apenas tendremos espacio y hasta que no entro no me doy cuenta de que Amparo Alonso (Vigo, 1961) no exagera nada. Aún así, entre todos los libros y documentos que se han ido adueñando del exiguo espacio conseguimos ponernos frente a frente para charlar durante una hora que, la verdad, me supo a poquísimo.
-Presidenta de la Asociación Española de Inteligencia Artificial, ¿cómo va a ser nuestra vida dentro de 20 años?
-¡Quién lo supiera!
-Bueno, usted sabe más que mucha gente sobre eso. ¿Seguiremos trabajando?
-Sí que trabajaremos, pero lo haremos de forma diferente. Estamos definiendo nuevas profesiones para el futuro y formas diferentes de interaccionar con las cosas. Hace 20 años no teníamos Internet y no pasaba nada. Hoy en día se nos va la Red y ¿qué haces? Todos los trabajos tendrán que cambiar en función de la ayuda que prestan otros sistemas inteligentes. Algunos desaparecerán y otros volverán a aparecer. Hoy la agricultura sostenible está en alza, por ejemplo, mientras que en Estados Unidos, hay flotas de camiones que circulan solos.
-¿Le gusta la ciencia ficción?
-Sí, sí que me gusta. Y la novela histórica.
-¿Tiene alguna película favorita del género?
-Me gusta Blade Runner.
-¿Y un robot favorito?
-No, no.
-¿Ni HAL 9000?
-No. HAL 9000 menos, porque creo que 2001 y otras películas sobre inteligencia artificial han asentado ese miedo a una superinteligencia que nos domine.
-¿Tampoco en casa? ¿Una Roomba, una termomix...?
-No, no, ja, ja. En casa no tengo robots.
-¿Qué tal era de pequeña? Seguro que muy estudiosa.
-Sí. Yo era feliz en el colegio; me gustaba mucho estudiar.
-Así que nunca le echaron de clase.
-Yo no he dicho eso. Sí que me echaron. También tuve mis momentos revoltosos.
-¿Cómo se interesó por las ciencias?
-Porque tengo mucha curiosidad. Pero también me gustan otras disciplinas más de letras: la literatura, la historia, la filosofía... La lengua, menos. La biología, por ejemplo, tampoco me gustaba mucho. En general, chapar nunca me gustó.
-En general hay un déficit de mujeres en la carrera científica.
-Sí y no lo entiendo. Parece que, entre los 12 y los 13 años, las mujeres eligen otro tipo de disciplinas y las que se interesan por la ciencia lo hacen mayoritariamente en la rama sanitaria. Creo que hay una involución en la educación, porque si somos el 50 % lo lógico es que, con cierto sesgo, hubiera una representación más equilibrada.
-En su facultad, este déficit se nota más.
-Sí. Estamos perdiendo la mitad del talento. Hoy, ser informático es estar cerca de Dios. La informática mueve el mundo, es la profesión que va a decidir muchas cosas en el futuro. Realmente, si tu eres mujer ¿no te interesa eso?, ¿no te interesa decidir cómo van a ser los agentes inteligentes, cómo van a hablar los asistentes electrónicos, cómo se va a diseñar el entorno social...?
-A usted, llegar hasta aquí, ¿le ha resultado más difícil por ser mujer?
-No. Aunque sí he tenido que asistir a alguna postura molesta. Yo creo que hay más educación en algunas cosas que a veces se piensan y afortunadamente ya no se dicen.
-Por cierto, defina el concepto de inteligencia.
-Pues el otro día leí una que me gustó mucho: inteligencia es la capacidad de llevar a cabo la acción adecuada en el momento adecuado.
-¿Qué le gusta hacer cuando no trabaja?
-Hago deporte todos los días, me gusta leer, ir al cine, la música, bailar... De hecho, me gustaría tener mucho tiempo libre para poder apuntarme a alguna clase de baile.
-¿Y cocinar, le gusta?
-Sí, también me gusta, pero ni voy a cursos ni veo programas de cocina. Si tengo tiempo, me despeja mucho la cabeza.
-¿Fútbol?
-Sí, también. Soy del Celta y me gusta ir a Balaídos. Además, tengo un hijo que es apasionado del baloncesto. También me gusta el patinaje artístico y la gimnasia rítmica.
-Defínase en pocas palabras.
-No sé... Soy tranquila, me gusta estar relajada. También soy una apasionada de mi trabajo; tengo que creerme lo que hago, porque si no, no lo hago. Y curiosa, también soy curiosa.
-Elija una canción.
-Esta sí que es difícil. Hummm. Me gusta despertarme con Walking on sunshine, de Katrina and the Waves.
-¿Qué es lo más importante en la vida?
-El amor de tu gente.