El sistema de seguridad WPA2 de las redes wifi debe cifrar y proteger todos los datos que pasan por ella. Pero resulta que tiene un fallo que afecta a los dispositivos que usan este protocolo (la mayoría de los que se conectan por wifi): routers, módems o puntos de acceso, pero también ordenadores, móviles, tabletas, impresoras, Smart TV, consolas...
La mayoría de los fabricantes tendrán que actualizar los sistemas operativos y es verdad que suelen anunciar en sus páginas de asistencia técnica qué hacer para evitar estos fallos de seguridad. ¿Pero cómo saber cómo de importante es este fallo? «Hay que evitar el pánico», explica Anselmo Trejo, director de márketing de D-Link Iberia. «Para que estemos en riesgo tendría que ser nuestro vecino el que hiciera el ataque, puesto que debe estar dentro del área de nuestra wifi. Y para ello necesita dos cosas, primero tener muy buena intensidad de señal, y segundo, ser un hacker con malas intenciones». Pero, si esa situación se produce y lanza un ataque, lo que podrá obtener es la clave de acceso y ver los datos que se están transmitiendo entre el router o punto de acceso y el cliente. Estos datos son paquetes de ceros y unos, que se podrían interpretar usando un software específico. «Es imposible que sea capaz de ver la contraseña o el DNI y mucho menos obtener la segunda clave que se necesita para hacer transferencias o para comprar on-line, dato que los bancos suelen enviar a móviles mediante SMS (fuera de la wifi) o bien a una tarjeta».