El sensor de huella dactilar se empieza a imponer como método de seguridad en los dispositivos móviles. Parece que fue ayer cuando Apple lo introdujo en el iPhone 5s y hoy ya lo ofrecen la mayoría de sus competidores. El del nuevo Samsung Galaxy S7 es especialmente rápido y permite no solo desbloquear el teléfono, sino utilizarlo para pagar en comercios a través del sistema desarrollado por Abanca para trabajar con la app Samsung Pay. No obstante, si el importe es superior a 20 euros será necesario marcar la clave PIN del terminal. Si alguien cree que con la llegada de los lectores biométricos el Personal Identification Number se había quedado obsoleto, que siga leyendo. Un equipo de la Universidad Estatal de Míchigan ha demostrado que solo es necesario tener a mano un escáner, una impresora y tinta conductiva para poder burlar el sistema de bloqueo de un smartphone. Basta conseguir la huella del dueño del móvil e imprimirla con dicha tinta en una hoja de papel, que luego situaremos encima del sensor. El truco funciona, y qué bien le habría venido al FBI... Pero el iPhone del terrorista de San Bernardino no tenía Touch ID, tenía PIN. Mala suerte.