Llega al mercado el juego independiente de rol y estrategia que ofrece la experiencia de combate medieval a caballo más atractiva vista en un pecé
26 sep 2008 . Actualizado a las 12:44 h.En los videojuegos, como en el cine, muchas veces hay que volver la mirada hacia las compañías independientes para encontrar propuestas originales.
Hace años que un matrimonio turco empezó un proyecto modesto llamado Mount & Blade. Se trataba de un juego que, mezclando estrategia, lucha y rol, ofrecía la mejor experiencia de lucha a caballo jamás vista en un pecé. Durante mucho tiempo fue una beta, un título inacabado que podía ser descargado y adquirido desde su página web (www.taleworlds.com).
Mount & Blade empezó a ganar popularidad gracias a las recomendaciones publicadas en foros especializados de videojuegos. Probarlo no costaba nada. Sedujo a muchos. No estaba acabado, pero daba igual, era un juego formidable, que mejoraba en cada versión y ofrecía entretenimiento durante horas.
Gracias a Internet, Mount & Blade ganó una aureola de prestigio. También la vida útil del juego aumentó exponencialmente debido a la contribución de una activa comunidad que creó numerosos mods. El más popular, con 170.000 descargas, ha sido The Last Days, que permitía al jugador participar en la guerra de El Señor de los Anillos.
El interés del público era evidente. Y varias distribuidoras se interesaron por Mount & Blade. La que se llevó el gato al agua fue Paradox. La versión definitiva (1.003) salió al mercado la pasada semana. Por el momento no está disponible en las tiendas españolas, pero puede ser adquirida por Internet.
Por ahora no hay versión en castellano de este título que traslada al jugador, en la piel de un aventurero sin pasado ni patria, a Calradia. Este territorio de ficción, paradigma de una Edad Media oscura, violenta y feudal, se desangra por las continuas guerras entre monarcas y nobles rivales.
Este escenario puede ser recorrido libremente por el avatar del jugador, que empieza solo y pobremente equipado sus andanzas, y deberá reclutar un ejército para labrarse fama, prestigio y fortuna. A medida que vaya cogiendo experiencia, mejorarán sus habilidades. El jugador debe escoger que tipo de aventurero quiere ser: un hábil jinete, un diestro espadachín, un arquero letal? También podrá hacerse con los servicios de otros héroes, fieles compañeros con habilidades y personalidades concretas.
El protagonista decide sus armas y camino. Puede poner su espada al servicio de un monarca, encumbrar a un trono a un aspirante o rebelarse abiertamente contra el reparto de poder establecido y convertirse en rey y señor de su propio Estado.