La bonanza de Google podría pone en peligro el reinado de Microsoft

Agencias EE.UU.

OCIO@

Desde su lanzamiento en bolsa el famoso buscador amenaza la seguridad empresarial del gigante informático.

23 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

En las últimas semanas, Google ha puesto en marcha una serie de productos que han dejado anonadados a sus competidores y usuarios, como «Google Scholar» o «Google Desktop Search». Con «Google Scholar» (scholar.google.com) la empresa acerca los documentos académicos, desde tesis doctorales hasta informes técnicos en todo tipo de campos al común de los internautas. A este producto le precede «Google Desktop Bar», una esperada aplicación que permite realizar búsquedas mediante el navegador de internet en los correos electrónicos, documentos de Word, bases de datos, conversaciones mantenidas en el servidor AOL o incluso en el historial de páginas web. Se trata, sin duda, de algo cada vez más necesario, dado que la mayoría de los usuarios almacenan ingentes cantidades de información en sus ordenadores y, en muchas ocasiones, buscar el fichero en cuestión es tan difícil como encontrar una aguja en un pajar. Google se adelantó así a su rival en la carrera para integrar la navegación por internet con las búsquedas en el ordenador, un objetivo declarado de Microsoft, según ha repetido en numerosas ocasiones su presidente Bill Gates. Pero ahí no acaba la cosa. Unas semanas atrás, Google anunció otro nuevo servicio que permite a los internautas leer un extracto de un libro antes de comprarlo por internet. Y, por supuesto, a esta lista hay que añadir Gmail, el servicio de correo electrónico gratuito de 2GB de capacidad que causó una auténtica revolución en la red cuando Google lo lanzó en pruebas la pasada primavera. Si a ello se suma su buena actuación en bolsa, la conclusión es que el estatus de la compañía que nació en un garaje de la mano de dos estudiantes de Stanford continúa imparable, hasta el punto de que muchos analistas creen que constituye una amenaza para Microsoft. El buscador permite que el usuario no tenga que depositar todos los huevos en la misma cesta. Esto es, ya no hay que guardar toda la información en el ordenador que, a su vez, usa Windows, ya que se puede depender en mayor medida de servicios, como el correo electrónico, a los que se puede acceder desde cualquier sitio independientemente de cuál sea el sistema operativo. Las dos compañías se enfrentan en las búsquedas en la red y en el correo electrónico gratuito, y algunos analistas anticipan que la siguiente gran sorpresa podría llegar en forma de un nuevo navegador, aunque Google ha negado que, al menos de momento, esté desarrollando el producto que competiría con el Internet Explorer. Sea como fuere, la competitividad entre ambas compañías favorece a los internautas, ya que fuerza a las empresas a ofrecer mejoras que en otras circunstancias quizás no habrían emprendido. Cuando Google lanzó Gmail, por ejemplo, tanto Yahoo como Hotmail, propiedad de Microsoft, se pusieron rápidamente las pilas y aumentaron la capacidad de almacenamiento de sus servicios de correo electrónico, minúscula en comparación con los 2GB de Gmail. Microsot ha restado fuerza a los movimientos de Google y ha señalado que la corporación ya está acostumbrada a hacer frente a un sinfín de competidores. Pero no cabe duda de que Google, mientras tanto, está al quite. Justo antes de que Microsoft lanzase la nueva versión de su buscador MSN, la empresa dobló el número de páginas indexadas en su servicio, que ahora es de más de 8.000 millones.Y esta semana abrió una oficina cerca del campus de Microsoft en Redmond (en las inmediaciones de Seattle, en el estado de Washington), con lo que la prensa especializada ya especula sobre si Google ahora pretende «robarle» los empleados a Microsoft.