A veinte días de que la Fundación Mozilla lance la primera versión del navegador gratuito y alternativo a Explorer, unas 125.000 personas se descargan cada día el modelo beta.
21 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Con el reclamo de ofrecer un navegador libre, gratuito y seguro, la Fundación Mozilla ha comenzado a meterse en el bolsillo a los usuarios. A veinte días del lanzamiento del Firefox 1.0, ya son cinco millones los usuarios que se han bajado la versión beta del explorador de código abierto, a una media de 125.000 descargas diarias. La puesta de largo de la alternativa a Internet Explorer ha encontrado el momento para ponerse a prueba. Durante el último año, los piratas informáticos se han cebado especialmente con el sistema de Microsoft y, quienes no actualizan de forma frecuente sus antivirus, han sido víctimas de sus vulnerabilidades. Para ellos y para los defensores del código abierto ha nacido la primera alternativa fiable: Firefox, un proyecto apoyado por responsables de Netscape, que prepara su lanzamiento por todo lo alto. De ahí que Spread Firefox haya pensado en incluir una página completa de publicidad en el New York Times. Como cuesta un buen puñado de dólares, y por el producto no se ingresa ni el primero, los promotores del sistema se han visto obligados a lanzar una campaña de búsqueda de donaciones entre los internautas. Los medios anglosajones y algunos weblogs hispanos ya se hacen eco de sus intenciones: quienes aporten más de 30 dólares (10 en el caso de los estudiantes) podrán ver su nombre el 9 de noviembre en un anuncio a toda página en periódico más importante de Estados Unidos. A tres mil personas ya les ha atraído la idea.