Una santiaguesa con cáncer de mama presentará este miércoles en Sanidad 55.000 firmas para adelantar las mamografías a los 40 años: «Merece la pena llegar hasta donde se pueda»

Olalla Sánchez Pintos
Olalla Sánchez SANTIAGO

SANTIAGO

María Varela inició en noviembre la recogida de firmas. Mañana las presentará, junto a otras tres mujeres diagnosticadas de cáncer entre los 30 y los 46 años, en el registro del Ministerio de Sanidad. «Mucha gente me empezó a decir que soy una valiente. Pero yo no me considero así. Lo que creo es que la necesidad, ahoga», señala

11 mar 2026 . Actualizado a las 11:12 h.

Nerviosa por lo que sucederá mañana, pero con renovado ánimo ante el respaldo y el apoyo recibido. Así se muestra María Varela, la santiaguesa de 43 años —actual vecina de A Baña— que padece un cáncer de mama metastásico, y que, el pasado noviembre, coincidiendo con su cumpleaños, puso en marcha una campaña en Change.org. con la que pedía, también como un regalo especial para ella, que se firmase la petición que había iniciado días antes para solicitar que en todas las comunidades autónomas se hiciesen mamografías desde los 40 años.

«La iniciativa rápidamente cogió vuelo. Hasta ahora sumamos 55.000 firmas, que son las que presentaremos mañana en el registro del Ministerio de Sanidad», destaca a pocas horas de coger un tren que la llevará, junto a Esther Taboada, otra miembro de AUSOCHUS, la Asociación de usuarios do servizo de oncoloxía do CHUS —y también diagnosticada de cáncer de mama a una edad temprana—, a Madrid. En la capital ambas se unirán a otras dos mujeres, Marina y Nuria, a quienes les detectaron un cáncer de mama con 30 y 46 años, respectivamente.

«A través de la recogida de firmas me han llegado más de 120 testimonios de mujeres o familiares que aseguran haber vivido el diagnóstico de cáncer de mama antes de los 45. A Marina le detectaron el cáncer con 30 años, cuando estaba embarazada, y tuvieron que adelantarle el parto. Ella acudirá mañana al ministerio junto a su hija y su madre... También vendrá Nuria. Quisimos ir varias para mostrar que es una petición de muchas. La recogida de firmas aún prosigue», destaca María Varela. 

«Presentaremos las firmas en el Ministerio a las 10.15 horas. La intención es que nuestra petición cobre mayor visibilidad y repercusión. También solicitamos ser recibidos por alguien del ministerio, pero, por el momento, de ello aún no tenemos respuesta», explica.

«Mucha gente me empezó a decir que soy una valiente. Pero yo no me considero así. Lo que creo es que la necesidad, ahoga. Cuando ves este problema de frente, piensas que hay que hacer algo. Darle cara a un número. Enseñar un problema que puede afectar a tu vecina, a tu madre, a tu hermana...», reflexiona. «Hace unos 15 años los investigadores empezaron a observar una tendencia alarmante: cada vez se diagnosticaba cáncer de mama en mujeres más jóvenes... No podemos darnos cuenta de este cambio y mantener la edad de la primera mamografía en 50 años, una decisión que se tomó en un momento en el que la prevalencia de cáncer de mama en mujeres jóvenes era inferior», defiende María, reconociendo el aliento que le supone la gran repercusión de la iniciativa.

«Me anima a seguir adelante en mi lucha contra la enfermedad», añade. «Merece la pena llegar hasta donde se pueda. Muchos me trasladaron que es una campaña muy oportuna», estima, reafirmando Esther Taboada, la gallega que la acompaña a Madrid, cómo, en su caso, y tras serle diagnosticados dos cánceres, el primero a los 31 años y, un segundo, a los 44, las pruebas que rápido le hicieron en la última enfermedad, «le salvaron de tener un peor pronóstico». «Las revisiones y pruebas de detección precoz son sin duda vitales y más cuando se está adelantando la edad en el cáncer de mama», añade Esther, cediendo de nuevo la palabra a María.

Change.org

«Esto es un cambio factible y necesario. Porque si a mí me hubieran hecho pruebas antes, me habrían detectado el cáncer a tiempo y quizás tendría una opción de curarme. Conozco a muchas mujeres que han sido diagnosticadas con cuarenta y pico años, como yo, o incluso más jóvenes. Eso fue lo que me impulsó a crear la campaña», explicaba María en noviembre a La Voz después de que seis meses antes, y tras acudir al médico por una lumbalgia, se le diagnosticara cáncer de mama metastásico, en estadio IV, extendido a los huesos. 

«Por mi tratamiento —yo tomo dos pastillas de hormonoterapia, una cada 12 y otra cada 24 horas— es necesario hacer mucho ejercicio. El pasado agosto, durante uno de mis muchos paseos no paraba de pensar en toda esas mujeres jóvenes que fui conociendo y que veía que, como yo, padecían cáncer de mamá. Reflexionaba sobre cómo les podría ayudar. Luego fui a un encuentro para familias que organiza la Asociación Española contra el Cáncer y, de doce familias, un número considerable eran de madres jóvenes con niños pequeños...», explicaba María. «Fue entonces cuándo empecé a pensar en crear la campaña. Llegar a tiempo para curarte no puede depender de dónde vivas. Actualmente en algunas comunidades la primera mamografía es a los 50 años, en otras, a los 45, y, en algunas, y en caso de que existan riesgos previos, a los 40... Cada vez se diagnostica cáncer de mama en mujeres más jóvenes. Pido que la edad de las mamografías se reduzca a 40 años para todas las mujeres de España. Quiero conseguir para otras personas lo que no tuve yo», destaca.

Su testimonio, en un libro

En los últimos meses María no dudó en perder el anonimato para poner rostro a una lucha con la que también formó parte de la exposición Virando o rosa, de la fotógrafa documental Diana Fajardo. Un proyecto que pone en el centro las experiencias de las mujeres diagnosticadas de cáncer de mama y cuestiona los estereotipos alrededor de esta enfermedad desde una perspectiva de género. La muestra, inagurada en febrero en el Colexio de Fonseca, en Santiago, llegó en marzo a la sala Salvador de Madariaga de A Coruña

«A partir de la muestra se hizo también un libro, Virando o rosa, con las fotografías y los testimonios expuestos. Yo relaté lo que me pasaba, y por lo que luchaba, porque vale la pena», subraya la compostelana.