Hasta la fecha, Internet y la telefonía móvil no se llevaban muy bien. Su matrimonio solo había producido un vástago: la primera versión de Wap. Lento, limitado y caro, nunca fue el hijo perfecto. En plena revolución multimedia de los móviles, el paso del tiempo y la innovación tecnológica traen ahora a España un nuevo sistema, el i-mode. Basado en la arquitectura GPRS (la denominada Generación 2.5 de los móviles) y apadrinado por Telefónica, es el primer servicio que ofrece acceso continuo a la Red vía móvil y que permite navegar de forma rápida y eficaz. Además, integra en el menú la mensajería multimedia MMS.
Cuatro diferencias básicas con el modelo japonés
En general, el modelo de i-mode que Telefónica Móviles lanzó oficialmente en España el pasado 26 de junio, es similar al comercializado en Japón por NTT DoCoMO (su creador). El i-mode es un sistema operativo (como lo es Windows para los ordenadores personales) creado en 1999 por NTT DoCoMo para navegar por Internet a través de los teléfonos móviles.
Sin embargo, cuenta con cuatro diferencias básicas, según Ezcurra: Telefónica Móviles no utilizará la marca (sino que ofrecerá los servicios a través de su plataforma e-moción), ofrecerá la posibilidad de que los clientes de prepago también lo utilicen, permitirá el envío de mensajes multimedia (los MMS) y contará con la facilidad de facturar también en función de los datos descargados.
Así, para acceder a los servicios de navegación por Internet a través de i-mode, Telefónica Móviles cobrará bajo la modalidad de suscripción mensual, por bonos o en función del volumen de datos consultados.
El i-mode viene avalado por su rotundo éxito en Japón (más de 38 millones de usuarios) e hipotecado por su fracaso en Europa ('apenas' medio millón entre Alemania, Francia, Bélgica y Holanda).
Problemas con Nokia
Uno de los inconvenientes con los que se encuentra la operadora para lograr el triunfo del i-mode en España es la negativa de Nokia (el fabricante que más vende en este país) de sacar al mercado terminales con esta tecnología.
Al respecto, Ezcurra explicó que su operadora espera que esta tecnología triunfe y que finalmente Nokia cambie de opinión, al tiempo que se está trabajando para que i-mode sea compatible con Symbian, la plataforma impulsada por este y otros fabricantes, algo que se podría haber logrado a finales de este mismo año.
Nuevo móvil
El servicio se incluirá entre las ofertas de Movistar e-moción. Pero no llega con ser cliente para disfrutar de las ventajas del i-mode. Para utilizar los servicios es necesario adquirir un nuevo teléfono. Los terminales aptos para este sistema costarán, en principio, entre 140 y 170 euros. Por el momento, sólo hay tres modelos disponibles: dos de Nec y uno de Mitsubishi. Se espera que, a finales de año, otros fabricantes como Samsung o Panasonic hayan lanzado los suyos. Además, Telefónica se plantea lanzar aparatos bajo marcas blancas.
La importancia de los contenidos
La gran baza del i-mode son los contenidos. Como utiliza un lenguaje muy similar al de Internet, modificando de una manera parcial el contenido existente en la web (formato HTML), se pueden aprovechar infinidad de recursos de la Red. De todas formas, Telefónica cuenta ya con un centenar de proveedores de contenidos (como Marca, CNN, Reuters o Invertia) y servicios (juegos, melodías, logos, videoconferencias) para dar a los clientes múltiples opciones de consumo.
El pago
Telefónica no utilizará el i-mode como marca, sino que ofrecerá los servicios a través de su plataforma e-moción. El usuario tiene dos modalidades para el pago de contenidos (bonos y suscripción) con precios de uno a tres euros, y también por descarga.
En el i-mode, a diferencia del Wap, no se cobra por tiempo de conexión, sino por datos, los abonados al servicio tienen una tarifa por cada kb transferido.