Las ferias como el Mobile de Barcelona son las nuevas exposiciones universales
RED
Los países exhiben su tecnología y se preparan para defender la soberanía digital
05 mar 2026 . Actualizado a las 13:00 h.Las exposiciones universales movían al mundo. Dejaron como legado joyas arquitectónicas como la Torre Eiffel de París o el Atomium de Bruselas, pero declinaron con la llegada del siglo XXI y la era de internet. Su legado lo han cogido ferias como el Mobile World Congress que se celebra estos días en Barcelona.
Allí hay pabellones nacionales y regionales. España, Francia, Italia, Turquía, Argentina, Taiwán, Israel, Illinois, Baviera o Cataluña ya no exhiben arte, cultura o folklore, ahora, en pleno despliegue de la inteligencia artificial, presumen y hacen bandera de su tecnología.
En los próximos años oiremos hablar mucho en Europa de la soberanía digital, aplicada a las nubes de datos y a la inteligencia artificial. Fue un concepto que estuvo muy presente en el Mobile, que refleja claramente el dominio que Estados Unidos y China tienen sobre las tecnologías del presente y del futuro. Van por delante del viejo continente. Y se nota en la cantidad de empresas y en el tamaño de los estands.
Por los salones de la Fira pasaron el rey Felipe VI, la vicepresidenta de la Comisión Europea Teresa Ribera y el ministro de Transformación digital, Óscar López, entre otros «reguladores» (así les llaman en algunas compañías a los mandatarios públicos). Escucharon las peticiones de compañías de referencia, como Telefónica, para que la legislación comunitaria sea más flexible y propicie que haya fusiones. ¿Hacen falta gigantes? A ojos del sector, sí. Y no solo para que rivalicen con chinos y norteamericanos, sino también para completar el despliegue pendiente de las redes 5G y sentar las bases para un futuro marcado por la inteligencia artificial y cientos de millones de agentes sintéticos que actúan por su cuenta e interactúan entre ellos sin supervisión humana. Para eso hará falta el 6G. Y nuevas infraestructuras de telecomunicaciones, lo que supondrá hacer una gran inversión en los próximos años para poder conseguir la capacidad necesaria de procesamiento, energía y enfriamiento con agua (ya hay móviles muy potentes con refrigeración líquida).
¿Hacia dónde vamos? Hacia un mundo completamente conectado. Con vehículos autónomos circulando sin conductor y tomando decisiones. Con drones llevando paquetes. Con ciudades inteligentes en las que se automatiza la gestión de la energía y de tráfico sin intervención humana. Con avances en detección temprana sanitaria: Huawei enseñó un ecógrafo inteligente que identifica en un momento si un paciente tiene nódulos y si pueden ser benignos o malignos. Y luego están los robots.
Los androides fueron los grandes reclamos populares del Mobile. Los visitantes los vieron bailando, estrechando manos, jugando a piedra, papel, tijera o sirviendo comida en un restaurante robótico. ¿Son una amenaza para los mesones? No. Son torpes y lentos. ¿Y en el futuro? La pregunta no es si la IA encarnada será una realidad, sino cuándo.