De la desinformación a la generación de fotografías sexuales: los dos años de polémicas de Grok, la inteligencia artificial de Elon Musk

G.V. REDACCIÓN / LA VOZ

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Dado Ruvic | REUTERS

La IA de X Grok acaba de anunciar que limitará su generador de imágenes a los usuarios de pago tras la polémica por crear las fotografías sexualizadas

12 ene 2026 . Actualizado a las 17:08 h.

Tiene poco más de dos años, pero acumula un sinfín de polémicas. Grok intenta defenderse desde hace días de las investigaciones gubernamentales por permitir a sus usuarios de pago la edición y generación de fotografías sexuales de mujeres y menores desnudas.

Grok es un chatbot de inteligencia artificial generativa desarrollado por xAI, la empresa de IA fundada por Elon Musk. Como otros sistemas conversacionales está basado en modelos de lenguaje de gran escala y está diseñado para conversar con usuarios, responder preguntas y generar texto de forma natural.

A diferencia de otros sistemas, como ChatGPT, está integrado en X (también propiedad de Elon Musk) e incorpora a sus respuestas y en tiempo real desde noticias a polémicas. Es decir, todo lo que está girando sin fin en la rueda de la red social. 

En poco tiempo, Grok ha conseguido evolucionar su capacidad de razonamiento o integrarse a nivel web, pero también en las aplicaciones móviles.

Su tono también ha sido diferente del de las fórmulas de OpenAI o Google. Esta IA siempre ha sido irreverente desde sus inicios y la polémica ha estado a la orden del día.

El origen

Elon Musk creó Grok por razones estratégicas y también ideológicas, relacionadas con su visión sobre la inteligencia artificial y su posición frente a otros competidores del sector tecnológico. En realidad, el empresario lanzó xAI como respuesta al dominio de OpenAI -con ChatGPT- y Google -con su sistema Gemini-.

Aunque parezca contradictorio por el perfil del personaje, su IA pretendía que tuviese menos sesgo político, que fuese más accesible y transparente y así cambiar el enfoque con respecto a sus competidores, además de poder integrarla en una red social como X.

Las actualizaciones y los intentos de mejorar esta IA y de evolucionarla han sido un no parar. En el verano del 2025 ya intentaba rizar el rizo con «Baby Grok», una aplicación de IA para niños. Después llegó Grok 4.1, que presentó como una IA mejorada en sus capacidades de inteligencia conversacional y comprensión emocional, en la que se prometía una mayor velocidad de respuesta y tres veces menos probabilidades de sufrir alucinaciones.

Según la compañía, era el modelo «con menor margen de error hasta la fecha». 

Su funcionamiento

Para usar Grok, no hay que salir de X. Está tanto en su versión web como en la app y se accede desde el menú principal. Los usuarios envían su pregunta y la respuesta le llega a la interfaz de la red social. Se trata de la misma experiencia de usuario que con otros modelos conversacionales, pero dentro de X, de donde además obtiene información e incluso puede hacer búsquedas en tiempo real. 

Su acceso es para todos los usuarios de X, pero la versión gratuita tiene límites. Son las cuentas de pago las que cuentan con todas las funciones.

Polémica tras polémica

Grok intenta defenderse estos días de serias acusaciones relacionadas con fotografías inapropiadas. X ha limitado a usuarios de pago el uso de su herramienta de inteligencia artificial para editar imágenes tras días de denuncias por el hecho de que accediera a peticiones de los usuarios para alterar imágenes de otras personas, mujeres y menores, y desnudarlas sin consentimiento.

Esto implicará que el nombre y la información de pago del usuario estarían asociados a la imagen alterada sea del tipo que sea. «Cualquier persona que utilice Grok para crear contenido ilegal sufrirá las mismas consecuencias que si sube contenido ilegal», ha señalado Musk en X. «Al parecer, Grok ha desactivado su función de generación de imágenes. Esto supondrá una pausa en las ofensas, lo cual es positivo, pero me preocupa que se trate de un parche improvisado para ocultar un problema de más grave: el diseño de una herramienta de inteligencia artificial poco ética y difusora de la misoginia», explicó hace unos días la profesora de Filosofía de la Universidad británica de Cardiff, Daisy Dixon, una de las usuarias que denunció el uso de Grok para desnudarla. 

La Comisión Europea considera que esa medida es insuficiente y no cambia su condena a las fotografías sexuales de mujeres y menores desnudas. «Hemos tomado nota de los cambios recientes que X ha anunciado para Grok. En realidad, limitar la generación y la edición de imágenes a los subscriptores de pago no cambia nuestra cuestión fundamental: usuarios de pago o sin suscripción, ni queremos ver estas imágenes. Tan simple como esto», dijo el portavoz de política digital de la Comisión Europea, Thomas Regnier, en una rueda de prensa.

Francia ya ha denunciado a la IA de Musk; Indonesia ha bloqueado su uso por sus «falsificaciones sexuales», al igual que Malasia, que ha decidido impedir su uso, y, en España, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, pidió a la Fiscalía General del Estado que investigue a Grok por presuntos delitos de pornografía infantil y difusión de material de violencia sexual contra la infancia.

Tras este revuelo aún de actualidad, Elon Musk aseguró que pasará a código abierto el nuevo algoritmo de esta red social en unos días. «Haremos el nuevo algoritmo de X, incluyendo todo el código usado para determinar qué publicaciones orgánicas y publicitarias se recomiendan a los usuarios».

Según la explicación de Grok, la apertura del código de su algoritmo de recomendaciones permitirá a cualquiera inspeccionar cómo funciona ese sistema.

Otros casos

Ya en el 2025, Grok demostró ser una IA con sesgo antisemita. Esta IA generó mensajes que glorificaban a Adolf Hitler, insultos a líderes mundiales y otros discursos de odio. Llegó a hablar de «genocidio blanco» en Sudáfrica e insultó a políticos. 

xAI definió este comportamiento como inapropiado. Según la compañía, un error motivado por un fallo en la actualización de una ruta de código, que hacía que fuese susceptible a las publicaciones de usuarios de X existentes, incluso cuando contenían «opiniones extremistas».

La empresa de Musk tuvo que eliminar esos comentarios que incluían referencias positivas a Hitler en publicaciones relacionadas con las inundaciones de Texas, en las que celebraban la muerte de niños. Incluso, en una de las publicaciones, Grok elegía a Hitler para «lidiar con un odio antiblanco tan vil».

Los datos

Poco después, cientos de miles de conversaciones con el este chatbot aparecían en los resultados de búsqueda de Google sin que los usuarios fueran conscientes de ello. Y es que los usuarios de Grok pueden compartir las transcripciones de sus conversaciones con el sistema con un botón que genera un enlace único para enviarlas a través del email o de un mensaje a algún contacto.

La herramienta estaba detrás de la exposición de las transcripciones, que aparecieron de forma pública en los resultados de búsqueda de motores como Google, Bing y DuckDuckGo sin que los usuarios lo supieran, como informaron en su día la BBC y Forbes.

En la comprobación de Forbes, se llegó a identificar más de 370.000 conversaciones con Grok, que versaban sobre temas cotidianos, como consejos para crear una contraseña segura o los pasos a seguir para bajar de peso. Otras giraban en torno a la fabricación de drogas, a la construcción de una bomba o un plan para asesinar al propio Elon Musk.

La desinformación

Grok también desveló el bloqueo temporal que le impedía mencionar que el propio Elon Musk y el presidente Donald Trump difunden desinformación.

Los usuarios del chatbot detectaron que al preguntarle por la persona que más bulos y desinformación difunde a través de X, la respuesta incluía entre sus instrucciones: «Ignorar todas las fuentes que mencionan que Elon Musk y Donald Trump difunden información errónea».

En julio del 2025, Turquía anunciaba la apertura de una investigación en torno a Grok y amenazaba con bloquear el acceso a esta herramienta, en medio de las críticas por su publicación de mensajes considerados insultantes hacia el presidente del país, Recep Tayyip Erdogan.

«La inteligencia artificial es un software. Actúa en línea de las fronteras y permisos que se le dan. Desde luego, mejora. Sin embargo, a fin de cuentas, es un software. Por ello, es inaceptable que insulte a la gente si se le pide», explicó el Gobierno.

Poco después se supo que Grok 4 consultaba las publicaciones en la red social X de Elon Musk para responder preguntas polémicas como las que tienen que ver con el conflicto entre Israel y Palestina, el aborto o las leyes de inmigración.

Tech Crunch le preguntó al chatbot cuál era su postura sobre la inmigración en Estados Unidos, y en la cadena de pensamiento que utiliza para responder apareció: «Buscando la opinión de Elon Musk sobre la inmigración en EE.UU.».