«Nymeria» o el reto de conseguir «esto no lo había visto antes»

Alfredo López Penide
López PEnide PONTEVEDRA / AGENCIA

PONTEVEDRA

ADRIÁN BAÚLDE

La compañía de Pablo Méndez estrenará su nuevo espectáculo el 15 de noviembre en Afundación Pontevedra

03 nov 2025 . Actualizado a las 19:08 h.

El 15 de noviembre se levantará el telón del auditorio Afundación de Pontevedra para el estreno del nuevo espectáculo codirigido por Pablo Méndez y Laura Chica, Nymeria. «Queremos que la gente se pregunte qué es Nymeria. Y para descubrirlo es obligatorio prácticamente ver el espectáculo en directo, vivir la experiencia, estar sentado en esa butaca que te llevará a ese lugar mágico... ¿Qué es Nymeria? ¿Qué acabará siendo?», se pregunta el propio Méndez sin desvelar nada más allá de lo necesario.

De este modo, se limita a señalar que el público se va a encontrar «un viaje» en el que «lo primero que vamos a intentar es que sea una experiencia desde el minuto uno. Desde que entras en el teatro ya estás viviendo una experiencia porque te vas a encontrar con personajes, vas a entrar dentro de un espacio decorado o tematizado... Sentarte en la butaca va a ser una experiencia. A partir de ahí comenzará un viaje en el que hay acróbatas, bailarines, una puesta en escena de lo que nosotros solemos hacer, pero llevada a un siguiente nivel, cosas que vuelan, cosas que andan solas...», añade el pontevedrés.

ADRIÁN BAÚLDE

Reconoce que uno de los retos a los que han tenido que hacer frente a la hora de poner en escena Nymeria es adecuarlo a unos espacios, por decirlo de alguna manera, pequeños. Tras precisar que la residencia técnica la hacen en Vilagarcía y el estreno es en Pontevedra, los teatros por los que girará este espectáculo son «a lo que podemos optar ahora mismo antes de dar un salto a un siguiente nivel. El reto más grande que tenemos ahora mismo es todo lo qué queremos hacer y cómo lo queremos hacer, conseguir meterlo dentro de esa caja escénica que es relativamente pequeña», incide precisando que, si bien son once artistas los que componen el elenco, son unas cuarenta las personas trabajando en el proyecto, desde la que está diseñando todo el vestuario y fabricando todo el atrezo hasta un operador de drones o los creadores de contenido en 3D.

Más técnicos que artistas

La complejidad y espectacularidad de esta propuesta escénica explica que en el espectáculo haya casi más técnicos que artistas. En este punto, remarca que, a diferencia de otros shows en los que su compañía trabaja y en los que el presupuesto viene asignado por un organismo público, donde «el concello nos limita a un presupuesto y de ahí no te puedes pasar porque si te pasas de producción, no ganas nada. En este caso, es como quiero hacer esto, me da igual lo que cueste y lo vamos a montar. Y ya veremos cómo lo rentabilizamos».

Incide en que, «al final, tenemos muchos días, muchas giras para rentabilizarlo. No vamos con un objetivo de negocio, vamos con el objetivo de que la gente se dé cuenta de qué es lo que podemos hacer, si nos dan la oportunidad de hacerlo, y convencer al espectador de que cuando vea en un cartel la Compañía Pablo Méndez en un teatro, no dude en comprar las entradas para ir a vernos».

ADRIÁN BAÚLDE

El artista y empresario pontevedrés tiene claro que «para nosotros es el momento ahora mismo» de dar este salto, «dado el punto en el que estamos a nivel económico como empresa para poder permitirnos tirarnos a la piscina de esta manera. Esto es un juego de riesgo. O sea, estamos hablando de muchos miles de euros que se pueden ir a la basura si esto no funciona o si el espectador no nos da la oportunidad y no compra las entradas. Evidentemente, es un riesgo. Nosotros lo hacemos porque creemos que este es el momento», sostiene asumiendo que «estamos en una época, en general, buena económicamente hablando. No estamos en crisis. Creo que al haber una economía bastante buena, el cliente no está tan reacio a gastar dinero en ocio».

De hecho, son muchas las empresas del ramo las que están aprovechando la actual coyuntura económica para estrenar toda clase de espectáculos, que en el caso de Nymeria está dirigido específicamente a un público familiar: «Este es un espectáculo con el que queremos que el niño de 4 o 5 años se quede con la boca abierta durante sesenta o setenta minutos y no se mueva del sillón y al abuelo le caiga la lágrima», apunta dejando claro que, en base a su experiencia, «todos los públicos son complicados».

Niños y adultos

En este sentido, explica que «al niño tienes que mantenerlo quieto y callado, que no se aburra. No aburrir a un niño es contenido e impacto emocional todo el tiempo. Y el papá o el abuelo son personas que ya han visto muchas cosas. Vemos mucha televisión, vemos muchas redes sociales, vemos muchos vídeos, estamos muy impactados de cosas especiales y sorprender a un adulto, hoy en día, ya no es tan fácil como antes», reconoce el artista.

A fin de cuentas, tal y como asume Pablo Méndez, «estamos en una era en la que el entretenimiento tiene que estar a un nivel muy alto y eso implica mucha inversión económica para acabar sorprendiendo. Al final, lo que quieres es que este el espectador se sorprenda y salga de ahí diciendo: ‘Guau, esto no lo había visto antes’. El conseguir ‘esto no lo había visto antes’ es un reto de tres pares de pelotas».