El comité del Gran Hotel confía en que la compra sirva para relanzar A Toxa

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso O GROVE / LA VOZ

PONTEVEDRA

Thierry Delsart

El alcalde también apuesta porque Hotusa sea capaz de volver a convertir la isla en el referente turístico de Galicia

10 mar 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Nadie informó a los comités de empresa del Balneario Isla de A Toxa ni del Gran Hotel de la compra por parte de Hotusa de estos dos establecimientos. Los presidentes de ambas entidades aseguraron ayer que de la noticia se enteraron por los periódicos. «A falta de información é algo habitual», explican los representantes de los trabajadores en el primero de estos establecimientos. «As noticias que temos son pola prensa, porque dende novembro non imos por alí», añaden los portavoces de los empleados del segundo. En este caso, quieren pensar que la medida será positiva. Que la compra significa que Hotusa está dispuesta a hacer la inversión necesaria «para poñer isto a funcionar», añaden. La misma idea comparte el alcalde de O Grove, José Cacabelos, quien recuerda que la imagen de la isla se ha deteriorado notablemente en los últimos años, desde que la familia de la Condesa de Fenosa abandonó su gestión directa.

«Ya hace años que venimos detectando el deterioro que viene sufriendo el complejo de la isla de A Toxa», explica el regidor meco. En su opinión, el problema estaba en el uso de contratos de alquiler para gestionar los hoteles, «porque se deja de invertir en las instalaciones». Por eso considera que la única solución pasaba porque llegara un grupo hotelero, especializado en turismo, que adquiriera ambos establecimientos. Confía en que Hotusa haya llegado a la isla para devolverle el esplendor que tuvo en su día y para convertirla en un referente turístico, «de O Grove, de O Salnés y de Galicia».

Lo mismo quieren pensar en el comité de empresa. «En principio estamos tranquilos», aseguran en el Gran Hotel. Hotusa ha cambiado los contratos de la plantilla para convertirlos en fijos discontinuos con una carga mínima de trabajo al año de siete meses. «Agora estamos na casa, pero empezaremos a traballar en Semana Santa. Se se mantén aberto ata fin de ano estará cumprindo», argumenta el presidente. Confía en que la empresa aproveche ahora la ocasión «para facer a reforma que quería e que o Gran Hotel non lle deixaba». Más escépticos se muestran en el Isla de A Toxa. «As melloras que fixeron aquí non son nin a metade do que se precisa. Antes dicían que non eran propietarios, pero agora non terán escusa», explica su presidenta. Recuerda que también aquí se han cambiado los contratos, además de jubilar a buena parte de la plantilla, y se han externalizado servicios, como el de la limpieza. En breve, pedirán a la empresa más información sobre la compra.

El viejo balneario no forma parte de la transacción

Hotusa no ha adquirido todas las propiedades que en su día tuvo el Banco Pastor en A Toxa. En el tintero ha quedado uno de los edificios más emblemáticos de la isla grovense, el que en su día acogió el balneario más antiguo. Fuentes del grupo hotelero confirmaron ayer que este inmueble ha quedado al margen, pues el acuerdo incluye solo los dos hoteles, el palacio de congresos, el restaurante y el casino. Al parecer este edificio podría estar actualmente en manos de un fondo de inversión, que estaría estudiando varias ofertas diferentes. Y es que parece ser que existe interés por parte de otros grupos empresariales por hacerse con esta instalación, en la que se ubican los manantiales de la isla.

El grupo se hizo con el edificio del Casino, no con la licencia, que sigue siendo de Cirsa

Una de las propiedades que el Grupo Hotusa ha adquirido en la isla meca es el edificio que acoge, desde hace años, el emblemático Casino de A Toxa, ubicado en las inmediaciones del Hotel Louxo y enfrente del Balneario Isla de A Toxa. Explica la empresa que se encarga de gestionar este servicio que la adquisición afecta al inmueble, pero no a la licencia de este establecimiento, que está en manos de Cirsa, la firma que se ocupa de la sala de juego. «Lo que ha cambiado es el titular del edificio, nada más», argumenta Braulio Pérez, portavoz de esta compañía.

Cirsa es, desde hace años, inquilina del inmueble que fue propiedad, en su día, del Banco Pastor. Fue en ese edificio en el que nació, en el año 1978, este Casino, que fue el primero de España en abrir sus puertas. De hecho, el próximo mes de junio esta instalación celebrará su cuarenta aniversario. Aunque en principio todo era propiedad de la sociedad que se encargaba de gestionar y explotar turísticamente la isla, Cirsa se hizo cargo en 1995 del Casino. Servicio que lleva explotando desde entonces de forma ininterrumpida.

Desde la empresa de juego consideran que la adquisición que realizó el Grupo Hotusa no cambia, para nada, la situación de la sala de juego. Porque lo que el consorcio hotelero ha comprado es el inmueble, del que la compañía es inquilina. Pero no la licencia que le permite explotar la sala de juegos. «Somos inquilinos desde hace años y tenemos un contrato de arrendamiento, pero eso es independiente de la licencia del Casino», añade Pérez. Por eso considera que la operación que ha llevado a cabo Hotusa «no cambia para nada», la situación del Casino, que seguirá trabajando con total normalidad y con las mismas condiciones que hasta el momento.