El alumbrado navideño ambientará las compras y permanecerá encendido hasta después de Reyes
02 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Si alguien todavía no había sentido la llegada de estas mágicas fiestas, no tiene más que salir a la calle para ver las miles de bombillas de colores que adornan calles y plazas. El encendido del alumbrado de Navidad es un acontecimiento en todas las ciudades. También en Pontevedra y otras villas de la comarca. A las seis y media de la tarde de ayer, se hizo la luz multicolor que nos acompañará hasta después de Reyes.
La concelleira Carme da Silva y representantes de las asociaciones de empresarios y comerciantes, le dieron simbólicamente al interruptor en la emblemática Praza da Ferrería, presidida por ese gran abeto de lucería de 17 metros de altura, que con menos bombillas compite en brillo con los adornados camelios de los jardines próximos. Allí estuvo también el grupo Pel e Pau que amenizó el arranque de estas fiestas con su música y las primeros panxoliñas.
Cientos de arcos
Centenares de arcos de colores con variados motivos se extienden por todas las rúas del centro histórico, desde Sarmiento hasta Santa María y desde Real hasta la Peregrina, pasando por la praza de Curros Enríquez, adornada con otro abeto de lucería de 13 metros. Y en la zona del ensanche urbano otros cientos de guirnaldas de pequeñas hileras de bombillas ambientan también más de una veintena de calles. El Concello asume, en colaboración con Aempe, Centro Comercial Urbano Zona Monumental, esta decoración lumínica fundamental para la dinamización de las compras.
Aunque las entidades empresariales y los comerciantes de cada calle se hacen cargo de la instalación de gran parte de los adornos, la factura por el coste eléctrico corre a cargo del Concello, si bien toda la luminaria navideña está compuesta por bombillas de última generación y bajo consumo.
Las luces encendidas ayer iluminarán las tardes y noches de Pontevedra hasta el 7 de enero, desde las seis de la tarde hasta la una de la madrugada, con excepción de los días 24 y 31 de diciembre, la Nochebuena y Nochevieja, que se mantendrán hasta más altas horas de la madrugada.
Pero no solo el Concello y los comerciantes y empresarios contribuyen a la iluminación festiva. También otras instituciones como la Diputación adornarán sus edificios, el Pazo Provincial, el Palacete de las Mendoza y el Museo.
La decoración navideña vuelve a ser diversa. Va por calles y unificarlas estéticamente sigue siendo una asignatura pendiente, aunque en la variedad también está el gusto. Bolas, guirnaldas, campanas, estrellas, figuras de Papá Noel.... Pero, sin duda, los abetos de lucería vuelven a ser lo más llamativo. En concreto el de A Ferrería, como todos los años, será uno de los puntos más fotografiados de la Navidad pontevedresa y son muchos los ciudadanos que aprovechan esta imagen para felicitar a través de las redes sociales.