El patrón mayor de San Telmo, Miguel Pazos, manifestó ayer su rechazo a los nuevos rellenos y dragados previstos en el entorno del puerto de Marín. Se trata de una actuación que convertirá en muelle una escollera situada entre el muelle Leirós y la dársena pesquera. Esta actuación supondrá un relleno y también el dragado de 350.000 metros cúbicos y obtuvo el visto bueno de la declaración de impacto ambiental del Estado.
El líder del pósito pontevedrés recalcó que mantenía las mismas objeciones hechas el año pasado a este proyecto. Desde su punto de vista «non se valoran adecuadamente os posibles impactos futuribles na ría». Resaltó su temor a que se incremente de forma notable el depósito de zonas tierras y la aparición de más zonas fangosas como las que se están observando en Polvorín, Combarro y Campelo.
Puntualizó que no se creía los informes técnicos que avalaron la declaración de impacto ambiental de la futura actuación portuaria. «Claro que nos vai afectar, e sobre todo as actuacións no Leirós, porque o fondo é pedra e terán que botar moitos petardazos para chegar aos quince metros de calado», indicó Pazos.
El patrón mayor señaló que los rellenos de la explanada del muelle de contenedores y otras obras frente a Estribela ya causaron fuertes cambios en la ría. Como ejemplo, indicó que antes las corrientes salían por el sur de Tambo, pegadas a Marín, pero que ahora lo hacen por el norte junto a Chancelas, cambiando el sistema acuático y afectando de lleno a los bancos marisqueros de Brenxa y Aguillóns. Sostuvo que ahora los mariscadores tienen que trabajar con más medios y precauciones en estos bancos que antes por la nueva fuerza de las corrientes.
En cuanto al banco de Os Praceres, Pazos destacó que hay «lombos de area importantes» y que dificultan la navegación incluso por el canal. «Os Praceres agora ten unha acumulación de algas cando antes non viña nada», aclaró.
Efecto de rebote
El informe técnico de Medio Ambiente precisa que los depósitos nuevos formados en el fondo de la ría y en el entorno marisquero se deben a arrastre de aluvión del Lérez. Por este motivo, el Ministerio cree que no hay relación directa con las obras previas en el puerto marinense.
Pazos es claramente contrario a esta perspectiva y responsabiliza a las obras de Estribela y Cantodarea de impedir la evacuación de estos arrastres fluviales al mar, haciendo que regresen al fondo de la ría.
El dirigente marisquero añadió: «A area ven polo Lérez e antes saía por Tambo. Agora ven cara nós de novo porque na desembocadura atopa unha parede que a fai rebotar para atrás». Esto está afectando directamente al banco marisquero de Polvorín desde hace tiempo, sin que el Ministerio ni el Puerto hayan puesto en marcha ninguna medida correctora.
«O marxe de acción que nos queda é moi pequeno», resaltó Pazos, que añadió que solo les queda denunciar el caso ante la UE, aunque es consciente de que es una «batalla larga». Los tres pósitos del fondo de la ría analizarán las consecuencias de esta futura obra en una reunión en los próximos días.