Si su vivienda tiene 90 metros cuadrados y vistas al patio de luces, abandone la lectura. Averiguar cómo sería su vida en uno de los 18 pazos que están a la venta en la provincia de Pontevedra, con miles de metros cuadrados de finca, puede provocarle depresión, ataques de ansiedad y hasta risa histérica. ¿Se atreve? Pues adelante, bajo su responsabilidad.
Bienvenido al siglo XVII y XVIII, a los símbolos heráldicos, las fincas de hasta 250.000 metros y las plantaciones kiwi o árboles centenarios. Las alternativas se adaptan a presupuestos de 119.500 euros de una pequeña construcción en Campo Lameiro, con finca de 2.500 metros cuadrados, los 480.900 de una propiedad en A Paradanta, los 3,9 millones de Vilagarcía, donde se ha convertido en una casa de turismo rural.
Sus propietarios, según reflejan los portales de Internet, las agencias y particulares consultados, han decidido sacar a la venta este pedazo del patrimonio gallego por problemas para su mantenimiento o por la multitud de herederos. «Faltan ayudas específicas para mantener una herencia familiar de estas características. Este lleva en venta más de un año y aunque llaman, nadie lo ha comprado», apuntan desde el pazo de O Salnés.
Las posibilidades del entorno son varias. La cercanía a la playa del pazo de Meis, próximo a Sanxenxo, es una baza que justifica sus dos millones de euros. Además, por supuesto, de las seis habitaciones, piscina, hórreo, capilla y amplio garaje.
A tiro de piedra de un arenal también están las dos propiedades de O Morrazo. Próximo al casco urbano está uno de ellos, con varias bodegas, un edificio de 700 metros, dos molinos, palomar y hórreo. Todo en una finca de 11.000 metros cuadrados cercada por un muro de piedra. El resultado: un millón de euros.
Por 500.000 euros más es posible adquirir pazo en Cambados, con más de 9.000 metros cuadrados. Si el presupuesto incluso nos sobra, por 2,5 millones está disponible uno cerca de Pontevedra con gran fuente, enorme palomar, aljibe de agua y hórreo de 16 pies. Cualquiera con una cuenta corriente de muchos ceros puede vivir la sensación de ser de ilustre apellido, aunque en realidad, según confirman desde las inmobiliarias, la mayoría de los interesados son fundaciones, negocios de hostelería o empresarios. Lo pazos no son la única opción de edificios históricos disponibles, según Fincasa, que vende las fincas de Poio y A Estrada, entre otras.
Existen también otras joyas arquitectónicas como castillos, casas palaciegas y otros inmuebles singulares. Si es de las personas que llega a fin de mes haciendo números, más vale descartarlo. Para consolarse, siempre queda pensar aquello tan socorrido de: «Huy, eso da mucho que limpiar».