Simulacro con retraso

La Voz

PONTEVEDRA

FOTOS, CAPOTILLO

Praza da Ferrería

22 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

El simulacro de incendio en la sede de la Fundación Caixa Galicia previsto para ayer se realizó con un más que considerable retraso sobre el horario previsto de las 11.30 horas. Cinco minutos antes, se personó en el lugar la Policía Local, para participar en el operativo, pero ante la tardanza de la llegada de los bomberos, se pusieron en contacto para saber el motivo. Mientras, los usuarios, que estaban avisados, esperaban para seguir las instrucciones del equipo de evacuación, formado por tres equipos, uno para cada planta del centro, y seis responsables, bajo la dirección de María Encinas. Desde Caixa Galicia se insistía en que los bomberos habían sido avisados a través de un escrito presentado en el Registro del Ayuntamiento el pasado día 18, el único centro de Galicia en el que tuvieron que realizar ese requisito, por cierto, según Concepción Garaboa, una de las responsables de seguridad del servicio central de Caixa Galicia en A Coruña, desplazada para este simulacro. Al final, resultó que en el citado escrito se pedía la intervención del servicio de bomberos «si lo consideraban oportuno» y a juzgar por el retraso, no lo estimaron así. Tras una llamada al jefe del servicio, José Lage, que comentó ese detalle, en cinco minutos se presentaron los bomberos, con un camión escalera y cuatro efectivos. Como el objetivo era estudiar si el dispositivo elaborado por Caixa Galicia era operativo, el simulacro fue todo un éxito. Los bomberos visitaron una por una todas las dependencias de los distintos pisos y aportaron sugerencias para mejorar su seguridad en caso de incendio, de las que tomaron nota los responsables. Alguna usuaria del servicio de peluquería del centro de mayores tuvo que salir apresuradamente con los rulos puestos. En octubre piensan llevar a cabo ya un simulacro más en serio, pero sin avisar a los usuarios, para mejorar la seguridad. De un simulacro a una auténtica tragedia, las recientes inundaciones en Uruguay. Desde Pontevedra, la Escuela de Ajedrez ha querido aportar su granito de arena en solidaridad con los damnificados de las riadas y dispuso ayer en la Alameda casi 150 tableros para la celebración de partidas simultáneas de ajedrez, con la participación de destacados maestros. Los asistentes pudieron dejar sus donativos adquiriendo los bonos de solidaridad que se ofertaron en el stand de la escuela. Entre los maestros presentes, figuró Alex Strikovic, de Serbia, que fue el último campeón nacional yugoslavo, antes de la desintegración del país báltico. Además, estuvieron también Diego Espiñeiro, campeón gallego de los años 2005 y 2006, Ramón Escudeiro, premio de la Xunta al mejor deportista gallego con discapacidad, la maestra y entrenadora serbia Yelena Kolar, y el propio organizador del evento, el maestro internacional uruguayo Daniel Rivera, que posee además el récord nacional español de partidas simultáneas.