Los coches circularían por el desdoblamiento mientras se cambian las tuberías averiadas Animan a Caride a abrir una mesa de negociación como hizo Vázquez con el vertido de Caldas
09 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Ni la Diputación de Pontevedra ni los alcaldes del PP de la comarca están dispuestos a permitir que la vía de O Salnés esté cinco meses cortada, porque eso conllevaría un «colapso económico», en palabras de José Juan Durán. Por eso el vicepresidente del organismo provincial, acompañado de Tomás Fole y representantes de los concellos de Cambados, Vilanova, Sanxenxo, Ribadumia y O Grove, presentó ayer en Vilagarcía una propuesta para cambiar los tubos sin tener que cortar el vial, iniciativa que explicó el ingeniero de la Diputación Rafael Llano. La alternativa al cierre consiste en hacer uso del vial de doble sentido que se está construyendo para convertir la vía en autovía. De esa manera, si en el carril de recién construcción ya se van colocando las tuberías de hormigón y el asfaltado, se puede desviar el tráfico hacia ese vial mientras se sustituyen los tubos metálicos del otro carril. A entender del técnico, se puede hacer de forma simultánea en tres o cuatro puntos, con un tráfico más lento pero evitando el cierre. «Siempre será menos gravoso que llevar el tráfico por carreteras secundarias», dijo Llano, quien también recordó que este sistema se utilizaba muchas veces en las carreteras cuando había riesgos de desprendimiento. Durán incidió en la seguridad. «Está claro que ninguén vai propoñer nada que poña en perigo a seguridade dos viaxeiros nin dos obreiros, pero que 15.000 coches crucen ao día por Dena ou O Mosteiro tampouco parece moi seguro», indicó. En la rueda de prensa también intervino Catalina González, concejal de Sanxenxo. La edila calificó el cierre del vial como «unha catástrofe» para toda la comarca, pero en particular, para Sanxenxo y O Grove. Indicó que quizás esta solución fuese más cara que la propuesta por la Xunta, pero que ellos iban a exigir por todos los medios que se evitase el cierre. Y a su entender, «os responsables son os que están executando as obras agora e os seus representantes políticos». La concejala dijo que, como mucho, se podía permitir el cierre hasta febrero, pero nunca más allá, porque ponía en riesgo la campaña turística. El ejemplo de Pachi Más duro con la conselleira fue el alcalde de Vilanova, que se refirió a Caride como «ahijada de Touriño» y dijo que a lo único que había venido a la comarca fue a «lucir bolso de marca». Gonzalo Durán la animó a seguir el ejemplo de Manuel Vázquez, que cuando fue la crisis del vertido del Umia reunió a todos los organismos afectados, y le pidió que creara una mesa con la Diputación e incluso el Colegio de Ingenieros «y que haga lo mismo que su compañero Pachi». El regidor asegura que «nadie se cree que cambiar cincuenta metros de tubo lleve cinco meses». Durán amenazó incluso con movilizaciones y con llevar el asunto a los tribunales. «Trata de ahogar esta comarca -dijo-. Lo quiere arreglar ella con sus dos amiguetes y sus enchufados». Durán criticó la actitud «sumisa e insolidaria» de Gago y Pose, y Tomás Fole dijo que «si estos concellos estuvieran gobernados por el PSOE, no estaría la carretera cinco meses cortada».