Lucas Puime, Champi y Samu Pardo certificaron el triunfo ante el Vetusta
08 mar 2026 . Actualizado a las 19:31 h.La UD Ourense se reconcilió con el triunfo en O Couto, superando a un Real Oviedo Vetusta que inició la jornada como líder y a la postre perdió esa privilegiada posición ante un rival que fue contundente en la estrategia y fiable atrás. Eso le valió para ganar con cierta holgura y aprovechar el pinchazo del Coruxo, al que iguala en puntos y supera en la diferencia particular. Un balance muy positivo para el 3-0 final.
Comenzó metiendo miedo el filial carbayón, que robaba con facilidad y llegaba con rapidez a los dominios de Manu Vizoso. Un regalo a Guille Berzal en la salida del balón terminó en manos del meta, tras un inocente chut y, antes de cumplirse los primeros cinco minutos, el árbitro anuló por un ajustado fuera de juego lo que pudo ser el 0-1 del enrachado Iker Gil.
La escuadra de Borja Fernández fue cerrando espacios poco a poco y no tardó mucho en sacar las garras. Así, Miguel Narváez tuvo que estirarse para sacar un envenenado cabezazo de Rufo, tras un gran envío de Justino. La contienda se enmaraño en la parcela ancha y volvieron a aparecer los asturianos con su mejor combinación, de Iker Gil a Dieguito y servicio a Jaime Coballes en boca de gol, donde Labrada le negó el remate.
A partir de ahí, el campo se inclinó hacia la portería de las oficinas, donde Lucas Puime remató un córner rechazado por un zaguero a pies de Santi De Prado, que disparó alto. Champi condujo después un tres para dos que abrió a Rufo y el ariete entregó mal a Youssef. Olía a gol y la estrategia sirvió para abrir la lata. Champi combinó con Varo y Justino, que fue quien lanzó hacia el área, donde Rufo ejerció de nueve con la testa. El paradón de Narváez lo anuló Lucas Puime, más presto que cualquier otro poblador del área.
La diana fue el combustible que empujó con más fuerza a los ourensanistas, mientras su joven oponente era presa de las dudas. Manu Busto tuvo otra gran oportunidad, tras una buena entrega de Youssef. El anfitrión mandaba, si bien no terminaba de culminar de tres cuartos hacia delante.
Borja modificó su once y la decoración siguió alumbrada de vermello al inicio del segundo tiempo. Migui, uno de los recién incluidos, transitó bien y dejó bien situado a Youssef, que no bajó con acierto su pase. En el siguiente saque de esquina, Rufo cabeceó fuera. Con todo, no tardó en replicar el cuadro ovetense y De Prado tuvo que andar rápido para cortar una cesión de Lucas Antañón a Dieguito, que llevaba mucho peligro. Cuando se iba a enfilar la última media hora, Migui conectó con Rufo, pero el chut del madrileño terminó por estrellar el cuero en el lateral de la red.
Roberto Aguirre también agitó el árbol con hombres de refresco y su plantel lo intentó con más brío, aunque durante muchos minutos fue incapaz de superar líneas su parcela de ataque. A renglón seguido llegó el claro derribo a Migui en el área y la transformación perfecta de Champi desde los once metros. Los ovetenses intentaban reaccionar, pero la UD Ourense no sufría y, al contrario, Samu Pardo bajó un pase largo en la izquierda, se buscó sitio avanzando por la frontal del área y batió a Narváez. Colorín colorado.
UD OURENSE (3): Manu Vizoso, Santi De Prado, Labrada (Noel, min 46), Lucas Puime, Varo (Samu Pardo, min 53), Manu Núñez, Champi (Roi, min 85), Hugo Busto (Migui, min 46), Justino, Youssef y Rufo (Osian, min 77).
REAL OVIEDO VETUSTA (0): Narváez, Marcos Lopes (Adri Fernández, min 61), Marco Esteban, Adrián Lopes, Omar Falah, Cheli, Dieguito (Lamine Gueye, min 73), Lucas Antañón (Martín, min 73), Guille Berzal, Iker Gil y Coballes (Gerard Márquez, min 73).
GOLES: 1-0, min 30: Lucas Puime; 2-0, min 75: Champi, de penalti; 3-0, min 81: Samu Pardo.
ÁRBITRO: Agraz Díaz, del comité extremeño.