Voto inmigrante

Luis Gulín

OURENSE

Andan los mandamases del Concello de Xinzo de Limia con las antenas puestas en máxima alerta ante el próximo convenio entre España y Marruecos donde se va a reconocer recíprocamente el derecho a participar en las elecciones municipales a los nacionales de los respectivos países. Esto significa que en las próximas elecciones del 2015, en Xinzo, la campaña electoral tendrá que tener connotaciones en lengua y cultura árabe para atraer el voto de esa población, e incluso no me sorprendería que los partidos concurrentes empiecen ya a sondear posibles candidatos a incorporar en sus listas electorales. Como en Galicia ya tenemos la experiencia del alcalde popular lucense de Muras, Issam Alnagm Azzman, pues en Xinzo ya pueden ir acostumbrándose que al menos para el 2019 pueden tener un alcalde de origen árabe. Si en otros países europeos con tradición inmigrante las segundas y terceras generaciones ya se incorporan a la vida pública e política, pues nosotros no debemos tener miedo. Si no, que se lo pregunten a los de Muras, tan contentos con su alcalde de origen árabe, en concreto de Siria y encima médico del pueblo.

Ahora sí, también existe la posibilidad que en Xinzo se presente una agrupación independiente de electores de origen marroquí, y como mínimo dos concejales ya tienen seguro. Ojo al dato.