A media mañana de ayer el centro del casco urbano de O Carballiño se vio tomado por un amplio grupo de personas que con avidez e ilusión en la mirada seguía las explicaciones de su guía turístico, José Luis Alves Montesinos. Los protagonistas de tan multitudinaria visita eran la mayor parte de los 132 emigrantes que participan en la primera fase del programa Reencontros na Terra 2010.
Procedentes de Argentina (60), de Cuba (9), de Uruguay (52) y de Brasil (11), este grupo, con emigrantes de ochenta y siete municipios diferentes de las cuatro provincias gallegas, estará durante dos semanas en la Residencia do Tempo Libre do Carballiño, participando en esta iniciativa de la Secretaría Xeral de Emigración.
Quince días en los que, además de reencontrarse con sus familiares y amigos, en los que en la mayoría de los casos no ven desde hace décadas, gozarán de múltiples actividades recreativas y culturales, además de excursiones a distintos lugares de interés de la comunidad autónoma con el objetivo de proporcionarles un mayor conocimiento de su tierra de origen.
Una vez cumplido este período estarán con sus familiares hasta completar un tiempo máximo de tres meses en la geografía gallega, ya que la finalidad última de este programa es lograr que redescubran sus raíces y conozcan la Galicia actual.
Recepción
El grupo de emigrantes recibió ayer además la visita institucional del delegado territorial de la Xunta en Ourense, Rogelio Martínez, que estuvo acompañado por el jefe territorial de la Consellería de Traballo e Benestar, José Selas para darles la bienvenida a Galicia.
Martínez en su intervención reconoció: «Sabemos, porque a case todos non toca de preto, que non é doado para un galego vivir lonxe de Galicia, nos quixemos que esa distancia se acorte e que poidades o longo destas dúas semanas gozar dos vosos familiares, dos vosos amigos ó tempo que podedes participar nun cheo de actividades organizadas nesta residencia de tempo libre exclusivamente para vós».
El delegado incidió además en que «é moi duro reencontrarse cunha nai, cun irmán, cun fillo... despois de tantos anos pero, de seguro, que ó tempo, non hai momento máis feliz. Todos eses sentimentos tedes que vivilos e compartilos. É unha débeda que tiñamos pendente con vós e ogallá estes reencontros puidesen desenvolverse con tódolos galegos da diáspora».