Un grupo de nipones de una asociación para la conservación de la tierra visita la provincia para explicar y dar a conocer los beneficios de la agricultura ecológica
08 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.En una pequeña localidad de A Limia, en A Carballal, se cuece parte del futuro de nuestro rural. El despoblamiento hace todavía más preocupante la pervivencia del sistema agrario tradicional. Labregos Daiquí se creó hace 12 años en la zona y desde entonces ha intentado potenciar e inculcar tanto en los agricultores de la zona como en los compradores los beneficios de este tipo de comercio. Desde el inicio de sus trabajos Japón ha sido un punto de referencia. Cuando nadie apostaba por este tipo de agricultura, en Japón ya suponía un importante comercio. Se trata en definitiva de lo que ellos denominan: «la soberanía alimentaria de los pueblos». Manuel Garrido es el coordinador de Labregos Daiquí. Hace años un encuentro con los miembros de la asociación Daichi de Japón, una agrupación para la conservación de la tierra, le abrió los ojos. Una delegación de diez japoneses llegaba a primera hora de la tarde de ayer hasta A Carballal. Después de un largo viaje la comitiva tuvo tiempo para comer las primeras manzanas y más tarde desplazarse hasta la casa rural en donde se instalarán durante estos días. Allí, los visitantes pudieron degustar alimentos de origen biológico producidos en la zona y así mantener el primer contacto gustativo con esta realidad.