Los propietarios afectados por el futuro parque de Val da Rabeda crearon un comité para tratar de vender sus terrenos a más de los 6 y 9 euros que ofrece Vivenda
13 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.En torno a dos centenares de propietarios de los terrenos donde se ubicará el futuro parque empresarial de Val da Rabeda se reunieron ayer en la sede de la asociación de vecinos de Solveira, en Paderne. Los afectados de esa localidad, de Figueirido, en el mismo municipio, y de Taboadela se quejan del bajo precio que la Consellería de Vivenda ofrece por sus propiedades: seis euros por metro cuadrado de terreno a monte y nueve por el labrado. Aunque muchos reconocen que se trata de parcelas en su mayor parte inutilizadas, consideran que estas tarifas son irrisorias teniendo en cuenta el precio que se va pagará por los terrenos cuando estén urbanizados.
Durante las últimas semanas los propietarios han recibido cartas o visitas de la empresa encargada por la Xunta para gestionar la compra de los terrenos y los vecinos decidieron recabar la opinión de expertos para conocer las posibilidades de aumentar el precio ofertado. Ayer estaba presente en la reunión de Solveira el abogado ourensano Miguel García Iglesias. Este les animó a no aceptar la cuantía que ofrece la Xunta porque, según dijo, «dados los precedentes, los tribunales van a ser sensibles. Raramente tienen solo en cuenta la naturaleza rústica los terrenos».
Los precedentes que citó son los 20 euros por metro cuadrado acordados por el jurado provincial de expropiaciones para el polígono de Ribadavia y los 30 euros obtenidos vía judicial por los propietarios afectados por el parque empresarial. Entre esos 20 y 30 euros oscilaría el precio que, según el letrado, deberían recibir los vecinos de Paderne y Taboadela.
A los vecinos concentrados ayer no les convencieron del todo las argumentaciones de Miguel García Iglesias. Tras ausentarse el letrado, la reunión continuó y Juan Carlos Sequeiros, miembro de la comisión vecinal creada para defender los intereses de los afectados, tomó la palabra. Según aseguró, el resto de expertos consultados no coincide con el abogado, que había dicho minutos antes que si los vecinos no aceptaban el acuerdo ofertado por Vivenda, en la expropiación recibirían como mínimo el precio firmado por otros afectados. «Non é así, pode ser máis ou menos», dijo Sequeiros. Además, precisó, ha sido aprobada una nueva ley que regula las expropiaciones y no existen precedentes en la provincia de ninguna que haya tenido lugar tras su entrada en vigor.
En este escenario la duda está en vender de mutuo acuerdo o esperar a una expropiación cuya conveniencia es un enigma. Otro de los miembros de la comisión vecinal, Aurelio Gil, indicó que el delegado de Vivenda se comprometió a considerar de labradío los terrenos que fueran trabajados hasta hace 25 años. «A oferta oficial é a 6 e 9 pero teñen manga ancha e ofrecen todo a 9», dijo. Además, si los terrenos a monte tienen mucha madera la venta de esta podría reportar más beneficios.
Alejar el polígono
Los vecinos también pedirán a Vivenda que aleje el polígono todo lo posible del pueblo de Solveira para explorar la posibilidad de convertir el espacio que quede entre el núcleo y el parque en suelo urbanizable.