Crónica | Resultado de las elecciones europeas A pesar de la presencia de Quintana como hombre fuerte del Bloque y de la campaña de Camilo Nogueira, la provincia sigue siendo la que menos vota a los nacionalistas
16 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?as europeas no le sientan bien al BNG. Más o menos como al común de los mortales, que prefiere dedicarse a cualquier menester antes de preocuparse de esa entelequia que llaman Europa. Y así parece que la playa, el fútbol y el descanso pueden más que eses famosos retos de futuro que pasan por la tan cacareada Constitución Europea, el nuevo reparto de escaños, la asignación de fondos en la UE de los veinticinco o el papel de los estados que reclaman un mayor protagonismo. La formación frentista apostó más que nadie por el mensaje europeo y por los actos en campaña. Anxo Quintana y Camilo Nogueira echaron toda la carne en el asador y se comieron más kilómetros que nadie para llegar al mayor número de rincones y electores posibles para hacerles ver el trabajo realizado por Camilo Nogueira -eurodiputado desde 1999 y candidato a repertir escaño al amparo de Galeusca- y lo importante que son para Galicia las decisiones que se toman en Europa. Más el esfuerzo no tuvo su recompensa y Ourense castigó al BNG con los peores resultados de Galicia, y con una pérdida de un 8,40% de votos respecto a 1999 -del 18,33% obtenido en aquellas elecciones europeas se pasó al 9,93% del pasado domingo-. Y lo que es más significativo: los municipios donde gobierna el BNG en solitario o donde los nacionalistas forman parte del grupo de gobierno no son precisamente un ejemplo a la hora de recurrir a unos datos que llevarse a la boca para poder ver una luz de esperanza en el horizonte. Con Beiras relegado al papel de presidente honorífico del partido -encargándose además de frenar a los que querían convertir su homenaje en una especie de plebiscito nacionalista- y el ex alcalde de Allariz, Anxo Quintana, como hombre fuerte de la formación frentista, el efecto Quintana no resultó lo suficientemente atractivo para los ourensanos como para otogarle al BNG un papel destacado en el panorama político de la provincia. Las principales villas de Ourense, en algunas de ellas -como Verín- compartiendo gobierno, los nacionalistas experimentan un claro retroceso y pierden apoyos de manera considerable en favor de los partidos de ámbito estatal, con subida destacada del PSOE a costa de los nacionalistas. Alberte Rodríguez Feixóo, lider de EN, ponía el punto racional en la formación nacionalista reconociendo que los resultados fueron malos y que el BNG debe analizarlos para acometer con garantías su futuro inmediato.