El protocolo ambiental de la pizarra no establece la participación de los concellos, al tratarse de una actuación de interés general. Tampoco incluye acciones para corregir problemas específicos de contaminantes químicos, que según el Ministerio de Medio Ambiente, deberían ser tratados en su origen por las empresas causantes de dichos vertidos, bajo la supervisión y control de las autoridades competentes. El pacto tampoco incluirá acciones de saneamiento y depuración de aguas residuales que competen a empresas del sector, y los proyectos se encaminarán a recuperar los cauces fluviales y restaurar las escombreras. Así consta en la respuesta del ministerio al diputado socialista por Ourense, Alberto Fidalgo, a quien se le informa que las obras previstas con una inversión de 60 millones de euros (9.983,16 millones de pesetas) obligarán a las empresas a adaptar sus procesos productivos a las nuevas condiciones medioambientales resultantes y, como consecuencia, a que la extracción sea compatible con el desarrollo sostenible. En cambio el ministerio no confirma cuándo comenzarán las obras, pendientes de la tercera reunión de la comisión de seguimiento -prevista ya para diciembre- en la que se contratará la asesoría técnica que controlará los proyectos.