La Mostra pide la voz y la palabra

E. ARAÚJO / I. ANTÓN RIBADAVIA

OURENSE

SANTI M. AMIL

Rubén García señala que el premio del público y su asistencia masiva demuestran la madurez del certamen La ley fija la mayoría de edad en los dieciocho años. La Mostra reclama para sí este reconocimiento constitucional. Pide voz para dejarse sentir y reclama palabra, verdadero vehículo de expresión del certamen de este año. Este es el argumento de su programador, Rubén García, quien tras años de trabajo señala que la elevada presencia de público que pasa por taquilla demuestra la madurez de un certamen, que, insiste, pide a gritos mayor dotación presupuestaria para mantener el nivel y consolidarse en Galicia.

25 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La satisfacción por un programa que ha gozado del apoyo unánime de los espectadores es otro legado que deja la última Mostra de Teatro. Con este reconocimiento se intenta demostrar que la MIT es la mejor prueba de que el espectador se decanta por la cultura cuando ésta simplemente está a su alcance, tanto física como económicamente. Con esta conclusión y con unas cuentas que mantienen los ingresos por taquilla, la MIT ha sabido integrar novedades. Así en este año se ha consolidado la entrega de premios del público y la mención de honor Abrente. El hecho de que los espectadores premien un monólogo inspirado en un un personaje clásico demuestra, «a madurez dun público que sempre é moi respetuoso». Las primeras horas con una Mostra ya terminada dejan también paso a la valoración sobre todo aquello que rodea al certamen: Menos problemas con las colas. En el apartado negativo dos apreciaciones: El desarrollo del acto de inauguración, más cercano a la etapa de precampaña política que al mundo de la cultura se une a un olvido insólito en el nuevo milenio. Ninguna página web de Ribadavia y la comarca tiene actualizada su información sobre la MIT.