Adicciones en niños
Los datos más recientes alertan de que la mayoría de niños y niñas en España supera con creces el tiempo máximo diario de utilización de pantallas recomendado por la pediatría, y que los chavales pasan ya el equivalente a 69 días completos al año frente a dispositivos. No se trata solo de cuánto tiempo miran, sino de cómo están diseñadas. Mientras la normativa europea (y española) avanza para proteger a los menores de contenidos perjudiciales y limitar mecanismos claramente adictivos, la mayor parte del esfuerzo sigue recayendo en las familias, que compiten con arquitecturas digitales pensadas precisamente para maximizar la atención infantil.
Quizá ha llegado el momento de desplazar el foco: no solo pedir «uso responsable» a los hogares, sino exigir también diseño responsable a las plataformas. Lucía González.
Machismos
Cada asesinato machista vuelve a repetirse la misma reacción: conmoción, minutos de silencio y declaraciones de condena. Sin embargo, lo que no cambia son las condiciones que permiten que estas muertes sigan produciéndose. Hablar de hechos aislados es una forma de rebajar la gravedad del problema. La violencia machista no surge de la nada ni se explica por arrebatos individuales: responde a una desigualdad estructural que sigue presente en la vida cotidiana y en las relaciones de poder. Mientras los asesinatos se contabilizan como cifras y no como fracasos colectivos, el problema se normaliza. Proteger a las mujeres no puede depender solo de denuncias previas. Requiere recursos, educación e implicación sostenida que vaya más allá de la indignación puntual. Recordar a las víctimas implica preguntarnos qué no está funcionando. Mihaela Camelia.