Una decisión de hace tiempo

Josep Piqué MINISTRO DEL GOBIERNO DE ESPAÑA (1996-2003)

OPINIÓN

María Pedreda

27 feb 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

En el momento de escribir estas líneas, Rusia está lanzando una ofensiva militar en territorio ucraniano no solo para integrar a las autoproclamadas repúblicas de Lugansk y Donetsk, sino la totalidad del Dombás, incluyendo el puerto de Mariúpol en el mar de Azov, y conectar por tierra con Crimea, anexionada ilegalmente por Rusia en el 2014. Probablemente, descontado ya el coste de la intervención militar, irá más allá con la ocupación de Odesa y de la franja costera hasta Transnistria, en Moldavia, controlada por Rusia, cerrando así el paso de Ucrania hacia el mar. Adicionalmente, puede avanzar hasta el Dniéper, cercando a Kiev y cercenar así la mitad del territorio nacional ucraniano, desestabilizar hasta hacer caer al Gobierno de Zelenski e impedir su futuro acceso a la OTAN.

 El objetivo de restaurar la Gran Rusia eslava (que incluye también a una subordinada Bielorrusia) se habría conseguido. A ello cabe añadir el creciente dominio sobre las antiguas repúblicas soviéticas de Asia central, como se ha visto hace pocas semanas con la intervención en Kazajistán.

Putin desea recuperar la tradicional área de influencia de Rusia, establecida ya en la época de los zares y plasmada, paradójicamente, por la Unión Soviética. En definitiva, se trata de revisar profundamente la situación creada por la derrota del bloque soviético en la Guerra Fría de la segunda mitad del siglo pasado.